En este 2026 se cumplen dos importantes aniversarios relacionados con la vida del gran científico matancero Arnaldo Alfonso Fernández.

Hace treinta años, el 19 de julio de 1996, murió, víctima de un absurdo accidente de tránsito, el científico matancero Arnaldo Alfonso Fernández. Tenía, exactamente, 50 años de edad, pues había nacido el 29 de junio de 1946. Estaría cumpliendo 80 años en este 2026. Estos dos aniversarios, unidos a la calidad de la obra que legó a la posteridad, justifican recordar su vida y los aportes que hizo a su ciencia favorita: la meteorología.

Una vida de ciencia

Arnaldo Pedro Pablo Alfonso Fernández era hijo del poblado de Unión de Reyes, lugar donde nació hace 80 años en este 2026. Allí recibió la primera educación, en el seno familiar y en las escuelas públicas de la localidad. Ingresó después en el Instituto de Segunda Enseñanza de Matanzas, donde sobresalió por la dedicación a los estudios y la afición por las ciencias. En estos años juveniles se enamoró de la meteorología, a la que se dedicó desde entonces con gran pasión.

Aún no existía la carrera de Meteorología, lo cual lo decidió a estudiar Física en la Universidad de La Habana. Allí se graduó de licenciado en 1973. Desde ese momento la actividad científica que desarrolló se dedicó al estudio del estado del tiempo, el medio atmosférico, los fenómenos meteorológicos y las leyes que los rigen. Trabajó como investigador en el Centro Meteorológico de Matanzas, donde dirigió por un tiempo el departamento de pronósticos. Además, fue meteorólogo en el Instituto Meteorológico de La Habana y director del Centro Meteorológico de la Isla de la Juventud.

Fueron varios los aportes que Arnaldo Alfonso hizo a la meteorología cubana y matancera. La investigación que realizó sobre “Tormentas locales severas”, aún es un referente mundial. Esta fue la base de la tesis doctoral que defendió en 1988, con el título “Climatología de las tormentas locales severas de Cuba y fundamentos para su pronóstico”. Su principal libro fue Climatología de las tormentas locales severas de Cuba. Cronología (1994).

Con las investigaciones que desarrolló, Arnaldo Alfonso hizo patente la necesidad de prestarle atención a varios fenómenos atmosféricos poco estudiados. Se refirió en especial a los que podían causar grandes daños, incluso pérdidas de vidas humanas, en breve tiempo. Por ejemplo, las descargas eléctricas, los tornados y las tormentas locales severas

Fue autor, junto a Alberto Florido, del libro “El clima en Matanzas”. También escribió sobre “Comportamiento de la lluvia de más de 100mm en el archipiélago cubano” y “El tornado del Roque” (1985). Con Lino R. Naranjo publicó el artículo “The 13 March 1993 Severe Squall Line over Western Cuba”. Este es considerado un trabajo de referencia acerca de la célebre “Tormenta del siglo”.

Arnaldo Alfonso formó del Consejo Científico del Instituto de Meteorología, que llegó a presidir en 1992. Puso su saber y su ciencia en función del Centro Nacional de Huracanes. Estuvo en la comisión de Categorías Científicas de la Delegación Territorial de la Academia de Ciencias de Cuba y en el Consejo Científico de esta entidad en Matanzas. Recibió varios premios y reconocimientos por su labor científica y participó en eventos nacionales e internacionales. Llegó a ser uno de los dos cubanos miembros de la American Meteorological Society.

La obra de Arnaldo Alfonso puso en alto la ciencia de la meteorología en Matanzas. En 1996, la provincia perdió a uno de sus científicos más respetados y consagrados. Esto sucedió, lamentablemente, en un momento en que estaba en la cumbre de su talento y su producción intelectual. Tanto el Centro Meteorológico Provincial en la ciudad de Matanzas, como su natal Unión de Reyes, lo recuerdan como lo que fue: un hombre de ciencia.

Homenaje

Al ocurrir la muerte de Arnaldo Alfonso, la revista Bulletin of American Meteorological Society le dedicó una nota en la sección “Necrologies”. Fue en su número 10, correspondiente al mes de octubre de 1996. La redactó Lino R. Naranjo, uno de sus colegas en investigaciones y publicaciones. En ella se resaltó su condición de hombre de ciencia:

“Arnaldo P. Alfonso, uno de los científicos más destacados en meteorología en Cuba, falleció el 19 de julio de 1996. Nacido el 29 de junio de 1946, se graduó en la Universidad de La Habana en 1973 con una licenciatura en física. Antes de obtener su título, fue meteorólogo aficionado y estudió meteorología cubana”.

“En 1988, Alfonso completó estudios sobre tormentas locales severas en Cuba para su tesis doctoral en la Academia de Ciencias de Cuba, realizando importantes contribuciones al conocimiento de los brotes de tormentas severas en Cuba y su relación con los sistemas fríos de baja presión en la troposfera superior. Además, pudo completar un estudio sobre tornados y el impacto de estos fenómenos en Cuba. Gracias a sus hallazgos, Alfonso pudo enseñar a muchos colegas cubanos sobre tornados y otros sistemas de tormentas”.

“Su trayectoria laboral incluye haber trabajado como meteorólogo y director del departamento de pronósticos del Centro Meteorológico Matanzas, meteorólogo en el Instituto Meteorológico de La Habana y director del Centro Meteorológico de la Isla de Pinos”.

“Los trabajos posteriores de Alfonso se centraron en el análisis de los patrones sinópticos que producen fuertes lluvias en Cuba y en un estudio sobre la influencia de la variabilidad interanual del clima en la actividad de tormentas locales severas. Fue miembro del Consejo Científico del Instituto de Meteorología y recibió varios premios científicos nacionales. En 1993, Alfonso se convirtió en uno de los dos miembros cubanos de la AMS”.

Imagen del artículo publicado por el Bulletin of American Meteorological Society en 1996. Archivo del autor.

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