En 1924 se publicó el Magazine de “La Lucha”, libro que se dedicó a la provincia de Matanzas.

Magazine de “La Lucha”. Matanzas, fue el título oficial del libro. En su portada no apareció la fecha de su impresión, lo cual sumado a la falta de páginas en muchos de los ejemplares que aún se conservan, limita el acceso a datos que pudieran inferirla. Esto ha provocado los más disímiles errores al consignarla en diversas investigaciones históricas sobre Matanzas. Abundan las referencias al año 1923, principalmente, y hasta se ha dicho que correspondió a 1928.

Nada más alejado de la realidad histórica. Según el Boletín Oficial de la Secretaría de Agricultura, Comercio y Trabajo, el Magazine de “La Lucha” tuvo como fecha oficial de publicación el 1 de junio de 1924. Por sus características se catalogó como de la clase científica y el autor oficial era José Hernández Guzmán, director de la empresa editorial del periódico desde 1909.

Origen de un libro

La confección del Magazine de “La Lucha”. Matanzas fue dirigida en la práctica por Leopoldo Valdés, redactor del diario habanero. En uno de los capítulos finales del libro, que se tituló “Impresiones de viaje (como final)”, narró el proceso de gestación de la obra:

“En el mes de abril del pasado año de 1923 fueron solicitados mis servicios por una Empresa Norteamericana para que confeccionara e hiciera la propaganda de un «Álbum», semejante a éste que he terminado, y para un país de la América Latina. La citada Empresa abrigaba, también, el propósito de confeccionar otro «Álbum» en Cuba”.

“Supuse que lo que en Cuba pudiera realizar una Empresa extranjera, bien podía ser llevado a cabo por los cubanos, y de esa manera seríamos nosotros los que enalteceríamos nuestra República, sin recelos y sin suspicacias y con el hondo y arraigado cariño que late en nosotros por la patria que nos dio el ser”.

“Al comunicarle la idea a mi estimado jefe y amigo José Hernández Guzmán, encontré a este dispuesto desde el primer momento, a realizar la obra, hallando aceptable la idea. Y ni perezosos ni timoratos, emprendimos la labor, prestándome el señor Hernández Guzmán todo su apoyo moral y material para lo que él siempre llamó «labor patriótica y de gran valor material para nuestro país y de afianzamiento de nuestra soberanía»; ya que iba a ilustrar al mundo entero con la realidad de una República en la que se encontraban todos los adelantos de la civilización y de la raza y todo el fervoroso encanto de una naturaleza ubérrima y portentosa, capaz de prestar al suelo la savia máxima de su producción incalculable”.

Leopoldo Valdés. Archivo del autor.

Según Leopoldo Valdés, el 3 de abril de 1923 se instaló en Matanzas para comenzar la recopilación de información. Le auxilió Alberto Román, encargado de localizar, “…en bibliotecas, archivos y viejos libros, los datos históricos que avaloran la obra”, así como de la redacción y confección del texto. Tras referirse a los escollos que se debieron superar, agradeció a las autoridades del gobierno provincial y municipal, así como a personalidades del territorio que habían colaborado con la obra. Aparecen los nombres de Fernando Lles, Bonifacio Byrne, Carlos M. Trelles y Antonio Recasens, entre otros, quienes fueron autores de varios textos incluidos en el libro.

Sobre la significación del Magazine de “La Lucha”. Matanzas, escribió Leopoldo Valdés:

“…satisfechos de la obra que hemos realizado merced al concurso generoso de los que aman a Cuba y han puesto su cooperación junto a nuestro modesto esfuerzo”. (…) “…lo que nos importa es que se conozca el progreso de nuestro país en el extranjero para satisfacción nuestra y honra de Cuba”.

José Hernández Guzmán. Archivo del autor.

En el capítulo XXXIV “La coronación del esfuerzo”, se hizo un reconocimiento por parte de La Lucha a las tres personas que había hecho posible la publicación de la obra. Estos fueron José Hernández Guzmán, administrador general de la empresa editorial de La Lucha, Alberto Román y Leopoldo Valdés. Del primero se dijo:

“Guzmán dio cuanto podía dar. Es decir, aquellos factores materiales sin los cuales no se hubiera podido llevar a feliz término la obra. Y, hay que hacerle justicia, no puso límites a su contribución. No se detuvo en pequeñeces ni mezquindades”.

Alberto Román. Archivo del autor.

Acerca de Román, destacó:

“Su labor de pluma, intensa y variada, representa un valiosísimo aporte. Su labor de consulta es de indiscutibles méritos bibliográficos. Su labor de dirección, espiritual y material, no le permitió tregua ni descanso, durante el tiempo que se estuvo preparando esta publicación”.

Por último, Leopoldo Valdés fue elogiado al reconocer que

“…no se dio reposo, contribuyendo poderosamente al éxito de la obra”. (…) “…completó, con su infatigable actividad, el triunfo alcanzado, triunfo que nos llena a todos, de orgullo y de satisfacción”.

Acerca del valor del libro como obra impresa, se hizo notar la calidad que poseía como

“…alto exponente de empresa, de carácter cultural y nuestro progreso editorial, por lo exquisito de su factura, por la nitidez de la impresión, por la elegancia de la forma…”.

Al final de este capítulo XXXIV, fue resaltado el valor del libro para los yumurinos:

“Para los matanceros, sobre todo, debe ser motivo de alegría y de entusiasmo, ya que en él se resume la vida, histórica, legendaria, intelectual, mercantil y económica, de su predio natal, cuna preclara de tanto varón ilustre, cuyos nombres forman radiante pléyade, en los fastos gloriosos de nuestra historia”.

Contenido

El primer texto que apareció en el Magazine de “La Lucha”. Matanzas fue “Nuestro propósito”, debido a la pluma del destacado novelista Miguel de Carrión, subdirector del periódico La Lucha. En esta introducción se presentó el volumen y se expusieron los objetivos de su publicación:

“Ninguna provincia de Cuba es más digna que Matanzas de que un gran periódico cubano relate sus glorias y recuerde sus méritos y muestre sus bellezas y sus lugares históricos”.

La Lucha no ha elegido, por lo tanto, mal el terreno donde va a regar su modesta ofrenda a la cultura de nuestro país. Matanzas es una de las regiones que puede enorgullecerse, de haber contribuido en mayor escala a cimentarla y extenderla. Nuestra obra de hoyes una débil recompensa de lo mucho que debemos a los matanceros los demás cubanos”.

A continuación, en el Magazine de “La Lucha”. Matanzas aparecieron los siguientes capítulos o partes:

I. Heráldica de Matanzas.

II. Fundación de la ciudad de Matanzas. Antecedentes históricos.

III. Avanza… Impresiones.

IV. El Gobierno Provincial.

V. El Ayuntamiento matancero.

VI. El benemérito Cuerpo de Bomberos.

VII. La Zona fiscal.

VIII. La Administración de correos.

IX. El Centro telegráfico.

X. La Aduana de Matanzas.

XI. La Cárcel de Matanzas.

XII. Sanidad y Beneficencia.

XIII. Instrucción pública.

XIV. Departamento de Obras Públicas.

XV. La administración de justicia.

XVI. La prensa matancera.

XVII. Religión.

XVIII. San Severino.

XIX. Bibliografía y cronología.

XX. El 4º. Distrito Militar.

XXI. Poetas y literatos.

XXII. Luchas por la independencia.

XXIII. Instituciones sociales.

XXIV. Extranjeros notables.

XXV. Filántropos.

XXVI. La Exposición de Matanzas.

XXVII. Biografías.

XXVIII. Científicos matanceros.

XXIX. Bellezas matanceras.

XXX. Hombres ilustres.

XXXI. Evolución de las artes.

XXXII. Comercio, industria y agricultura.

XXXIII. Curiosidades.

XXXIV. La coronación del esfuerzo.

Apéndice.

XXXV. De interés general para el lector. Errores, erratas y omisiones.

Segunda parte. [dedicada a los municipios matanceros]

Cárdenas.

Jovellanos.

Jagüey Grande.

Colón.

Agramonte.

Pedro Betancourt.

Martí.

Limonar y Coliseo.

Carlos Rojas.

San José de los Ramos.

Manguito.

Sabanilla del Encomendador.

Santa Ana de Cidra.

Bolondrón.

Perico.

Alacranes.

San Antonio de Cabezas.

Unión de Reyes.

Impresiones de viaje (como final).

Erratas y errores.

Índice general.

Existen, entre los capítulos XXXIV y XXXV, numerosos anuncios y clasificados correspondientes a la ciudad de Matanzas. Tras el Índice general hay anuncios y clasificados correspondientes a La Habana.

Repercusión

El 25 de julio de 1924, en las páginas del Diario de la Marina, el corresponsal de este periódico en Matanzas, Manolo Jarquín, dedicó parte de su sección “Matanceras” a elogiar el Magazine de “La Lucha”. Matanzas. Después de catalogarlo como un “Bello cuaderno”, escribió:

“Álbum completo de cuanto se relaciona con el historial de Matanzas, en sus órdenes sociales, científicos, comerciales y de cultura, progreso y adelanto”.

“Más de mil fotografías, con esbozos de cada una de nuestras sociedades, instituciones y oficinas particulares y del gobierno, se encierran en el volumen encuadernado a todo lujo”.

Tras destacar parte del contenido del libro, concluyó:

“Merece hojearse y merece figurar en todas las bibliotecas de los que se interesan por Matanzas y su historia”.

Más amplio fue el comentario de Francisco González, corresponsal en Cárdenas, como parte de la columna “Cardenenses”. En ella escribió el 22 de septiembre de 1924:

“Álbum hermoso que constituye un valioso souvenir y que dedicado, única y exclusivamente a la provincia de Matanzas, lo ha editado el colega capitalino…”.

“Un álbum precioso. Dedicado, repito, exclusivamente a Matanzas, donde vieran la luz «ases» de nuestra cultura… (…) es ese libro todo un compendio de las maravillas que encierra esta provincia, cuna también de las más arrogantes y gentiles mujeres cubanas”.

“No le falta un detalle. Nos habla desde aquellos hijos de esta provincia que, en la Revolución redentora, esgrimieron su machete por la libertad de Cuba y de la generación que cooperó al prestigio de nuestras sociedades al iniciarse la República, hasta la generación actual, la que lucha y triunfa, en las artes, en las letras y en las ciencias”.

“Hace de cada pueblo una historia. La historia de su pasado. Y presenta todo con caracteres de amenidad tal que deleita su lectura e ilustran sus grabados”.

Acerca de la parte inicial del volumen, destacó:

“En la portada está su escudo. El que adoptara en 1917 el Ayuntamiento de la ciudad yumurina y en el que aparece en primer lugar el mar con sus colores naturales y con el cual puede mostrar tanto la bellísima bahía de Matanzas como nuestra incomparable playa de Varadero. Está grabado en oro sobre fondo rojo”.

Seguidamente, resaltó el prólogo que escribió Miguel de Carrión y el texto “Avanza… Impresiones”, debido a la pluma de Fernando Lles, que consideró un “…canto a Matanzas. Un himno a la provincia”. Después, expuso:

“…página por página que hojeo admiro a todo lo que en la Atenas de Cuba es un prestigio, a toda esa legión de familias ilustres…”.

Sobre la presencia de Cárdenas en el Magazine de “La Lucha”. Matanzas resaltó con admiración:

“Todo está en él. Todo cuanto nuestra perla del Norte muestra orgullosa al visitante. Sus progresos múltiples. Su sello de ciudad moderna.

Por último, añadió:

“Un álbum instructivo. Que viene a aumentar el ejemplar que recibo, mi modesta biblioteca y que he de colocar entre los preferidos. ¡Como merece la lean todos!”.

En el tiempo

Cubierta del libro Magazine de “La Lucha”. Matanzas. Archivo del autor.

El Magazine de “La Lucha”. Matanzas (1924) fue, a todas luces, una obra monumental. Tuvo un tamaño considerable y 425 páginas numeradas de un total de 597. Baste comparar que el Magazine de “La Lucha”. Santa Clara (1926), único que le continuó en la intención de dedicar uno a cada provincia del país, sólo llegó a 162 páginas.

Son escasas las páginas que no tienen, al menos, una ilustración. El libro muestra un número impresionante de fotografías de gran calidad. En ellas está la Matanzas de 1924, tanto la capital provincial como personalidades históricas y de su actualidad. Algunas de estas fotos son únicas, sobre todo las que recogen espacios hoy desaparecidos, como empresas, industrias, negocios de diverso tipo, clínicas y farmacias, así como centros educacionales. El Magazine de “La Lucha”. Matanzas fue, en ese sentido, un verdadero retrato de nuestra provincia.

En sus más de cien años, 102 para ser exactos, el Magazine de “La Lucha”. Matanzas ha sido una fuente imprescindible para la historiografía local. Esto ha sucedido, sobre todo, gracias a las fotos que contiene y a los datos que recogió sobre instituciones, lugares y figuras históricas. En la mayoría de los casos, como ya se dijo, al consignarlo en la bibliografía consultada, aparece con errores en la fecha de su publicación.

Más allá de erratas evidentes, que en algunos casos se trataron de enmendar, así como de aspectos aclarados por investigaciones posteriores, es una valiosa obra. No fue, como se afirmó en el texto, la primera de su clase que vio “…la luz pública en Cuba”, pues Matanzas ya contaba con un libro de la talla de Cultura cubana. La provincia de Matanzas y su evolución (1919), del italiano Alfonso Dollero.

El libro Magazine de “La Lucha”. Matanzas (1924) fue una obra meritoria. Durante un siglo ha mostrado a los lectores, investigadores y curiosos, las luces de una ciudad y una provincia en un momento específico de su historia, aunque sin hacer mención a las sombras que también existían. No obstante, como testimonio historiográfico, jamás dejaremos de agradecerle a los que tuvieron la idea, la genial idea de dejarnos ese retrato.

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