Una investigación -liderada por el Centro de Estudios de Desarrollo y Producción Animal, Facultad de Ciencias Agropecuarias, Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte Loynaz-, hizo posible este logro y fue merecedora del Premio de la Innovación Tecnológica 2025.
La pesquisa abarcó “el estadio de post-larvas del camarón Penaeus, y se determinó por primera vez la mejora en los indicadores de crecimiento.
Se midieron también la actividad enzimática inmunológica, análisis bacteriológico, calidad del agua y valoración económico ambiental, de la implementación de la tecnología de Bioflóculos (BFT) con FOS 55 en cultivo de postlarvasPenaeus”.
Según el comunicado entregado a los medios, este tuvo un impacto en la producción con una superioridad de los indicadores zootécnicos, en la mejora significativa de la supervivencia, crecimiento y salud de las post-larvas.
Más del 70 por ciento de postlarvas cultivadas con la tecnología fueron distribuidas, con mejor peso, tamaño y un sistema inmune fortalecido.
El impacto en la producción radica en la superioridad en indicadores técnicos, al no realizarse recambio constante de agua, el sistema promueve un uso racional del agua, evitando su desperdicio y contaminación, al no requerir descargas constantes al medio ambiente, es eminentemente ecológico.
La tecnología impulsa un uso racional del recurso agua, al no realizase recambio en los tanques por ciclo en el año, brinda una reducción de desperdicios y contaminantes constantes al medio ambiente, por consecuencia reduce los impactos ambientales negativos.
Asimismo, mejora la eficiencia y la sostenibilidad del cultivo, subraya la fuente.
Estos factores pueden aumentar los ingresos y las ganancias de los productores, así como generar empleo e inversión en el sector.
Todo este resultado se traduce en una mayor supervivencia de las post-larvas y tiene un impacto directo en la rentabilidad del cultivo, ya que se evitan pérdidas económicas asociadas a la mortalidad temprana.
Su rentabilidad social y ambiental es beneficiosa, debido a que integra los aspectos biológicos y ecológicos del cultivo del camarón con los aspectos económicos y financieros, para optimizar el uso de los recursos y maximizar las ventajas. (ALH)
