Según esta fuente, el departamento de Santa Cruz reporta mil 977 (76 por ciento), le siguen Beni (462); Tarija (36), Potosí (28); La Paz (21), Pando (20); Cochabamba (14), Oruro (11) y Chuquisaca (uno).
De acuerdo con el monitoreo del SIMB, 153 de esos focos se encuentran en reservas forestales; 120 en áreas protegidas nacionales, 140 en departamentales y mil 704 cerca de los bosques, situación que incrementa el riesgo de fuegos forestales.
Precisa el reporte que los municipios con mayor presencia de focos caloríficos son San Ignacio de Velasco, con 955; San José, con 343; El Carmen Rivero Tórrez, con 231; y Concepción, con 178.
En este contexto, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senhami) advirtió que hasta el 24 de julio varias regiones del país presentarán condiciones atmosféricas favorables para la propagación de incendios forestales, por lo que recomendó mantener un monitoreo permanente y reforzar las medidas de prevención.
Un foco de calor se refiere a un punto teledetectado por satélites que muestra temperaturas elevadas, lo cual puede indicar un riesgo de incendios forestales.
La información se utiliza para planificar y prevenir fuegos durante la temporada de quema o chaqueo para eliminar malezas antes de la siembra, etapa que comienza en Bolivia en julio y concluye a principios de diciembre.
Parámetros analizados en este proceso son la temperatura, la humedad relativa; las precipitaciones y la velocidad del viento.
Con este panorama, el lunes último, autoridades de Tarija, Santa Cruz y Cochabamba admitieron el efecto dañino de las llamas en su territorio.
En el departamento tarijeño, el ministro de Defensa Ernesto Justiniano realizó un sobrevuelo por las serranías de la comunidad de Quirusillas, municipio de San Lorenzo, para verificar la magnitud del incendio forestal en la región y evaluar las acciones necesarias de mitigación en medio del estado de emergencia.
Tras la observación, Justiniano afirmó que identificaron diferentes puntos de chaqueo y varios focos de incendio en la región, y advirtió que los iniciadores de las llamas serán sancionados.
Asimismo, se informó acerca del despliegue de 120 efectivos de las Fuerzas Armadas y del Servicio de Salvamento y Rescate de la Fuerza Aérea Boliviana (SAR-FAB), en las comunidades de Quirusillas, Erquiz y Tucumillas, quienes colaboraban en las operaciones de mitigación de los incendios.
Por otra parte, en Santa Cruz, la Gobernación reportó que se registraron cinco fuegos forestales en la región, de los cuales uno ya fue controlado en Pailón.
Explicaron las autoridades que fuertes vientos de entre 90 y 120 kilómetros por hora provenientes del norte, dificultaban las labores de control e incrementaban el riesgo de propagación en diversas zonas arbóreas y de pastizales.
Indicaron que en la localidad de Otuquis el incendio se originó en territorio brasileño, cruzó la frontera debido a los intensos vientos del norte, y afectaban ya a una superficie estimada en dos mil 538 hectáreas.
Desde Cochabamba, en tanto, se reportó un incendio forestal en el sector de Liriuni, al norte del municipio de Quillacollo en el Parque Tunari, donde diferentes grupos de bomberos voluntarios comenzaron a movilizarse para enfrentar las llamas.
El reporte preliminar lo difundió la plataforma digital Tunari Sin Fuego, que alertó sobre la presencia de las llamas y la necesidad de desplegar personal y recursos hacia esa zona. (ALH)
