Un cargamento de ayuda solidaria procedente de Belarús llegó a Cuba con 30 toneladas de leche en polvo y casi cuatro toneladas de medicamentos. Los insumos fueron entregados al Ministerio de Salud Pública de la isla para beneficiar directamente al Hospital Pediátrico Universitario William Soler y al Cardiocentro Pediátrico del mismo nombre.
Los directores de ambas instituciones, Alena Fontane y Eugenio Selman-Houssein, destacaron que el donativo fortalece la atención nutricional y médica de los pacientes infantiles y representa un respaldo material y moral decisivo para el personal sanitario.
La viceministra de Salud Pública, Tania Margarita Cruz, denunció que las restricciones del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos y las limitaciones energéticas afectan la conservación de fármacos y las cirugías. (ALH)
