En 1882 se publicó en Estados Unidos un libro italiano que José Martí valoró.

El 15 de junio de 1882, en la “Sección constante” del periódico La Opinión Nacional, de Caracas, apareció esta valoración de José Martí sobre el libro El mito y la ciencia, del italiano Tito Vignoli:

“―Entre los modernos hombres de ciencia de Italia, (…) cuéntase un escritor de importancia ya reconocida, por más que algunas de las teorías que mantiene, a pesar de ser teorías materialistas, sean meras elaboraciones metafísicas, e hipótesis osadas no comprobables con hechos. Pero busca con afán y con sinceridad la verdad, y se ha consagrado generosamente al estudio de los problemas de la Naturaleza, y merece el renombre que goza. Se llama Tito Vignoli. Entre sus obras, distinguiese La doctrina racional del progreso, y la que acaba de publicar que se llama El mito y la ciencia”.

“Otra es la materia que estudia en El mito y la ciencia,―en cuyo libro trata de investigar el origen de la vida en su doble manifestación racional y animal, cuyo origen de dobles manifestaciones mantiene el italiano que arranca de una base común de materia que se produce y transforma conforme a la teoría de la evolución, que mantiene que cada ser se cambia por su propia fuerza en otro ser superior de su misma especie, cuyos cambios, partiendo de cuerpecillos infinitesimales vivos, vienen a rematar en la producción del ser humano. ¡Ni que mucho que eso fuera cierto! El misterio siempre queda el mismo. El misterio no está en el modo con que se desarrolla la vida, sino en la esencia de la vida”.

Portada del libro El mito y la ciencia. Archivo del autor.

El libro

La primera edición de este libro fue en italiano: Mito e Scienza (1879). Los datos de portada de su publicación en Estados Unidos, son los siguientes:

Myth and Science. An Essay. By Tito Vignoli. New York: D. Appleton and Company, 1, 3, and 5 Bond Street. 1882. (The Internacional Scientific Series)

El autor

Tito Vignoli. Archivo del autor.

Tito Vignoli (1829-1914) fue un filósofo y antropólogo italiano. Desarrolló su actividad científica en la ciudad de Milán. Fue profesor de antropología. En 1893 fue nombrado director del Museo de Historia Natural de esta ciudad. Editó la Rivista di filosofia scientifica. Defendió la doctrina evolucionista en su país. Otros libros suyos fueron: Saggio di una doctrina razionale del progresso (1863), Della legge fondamentale dell’intelligenza nel regno animale (1877) y Peregrinazioni psichologiche (1895).

 

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