La Escuela Militar Camilo Cienfuegos (EMCC) de la provincia de Matanzas se erige como uno de los centros de enseñanza preuniversitaria de mayor prestigio dentro del sistema de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).

Allí, decenas de adolescentes, conocidos popularmente como “camilitos”, reciben una formación integral que combina rigurosidad académica, disciplina, preparación militar básica, desarrollo físico y una sólida educación en valores patrióticos y morales.

«Los camilitos constituyen una cantera inagotable para el relevo de nuestras gloriosas Fuerzas Armadas Revolucionarias. Los egresados de nuestras instituciones en muchas ocasiones también ocupan cargos importantes en las estructuras de la administración central del partido, del gobierno y de la sociedad cubana», comentó el Director de la EMCC Matanzas, Coronel Fermín Castellón Gómez.

El centro funge como cantera de futuros oficiales dispuestos a defender las conquistas de la Revolución.

Los alumnos Sadielis González Veunes, Camila del Valle Pino y Alain Daniel de la Paz Hernández resaltan la diferencia de los camilitos con otras escuelas del sistema educacional cubano por la disciplina y valores que adquieren en el centro.

La entidad cuenta con un claustro de profesores de excelencia, muchos de ellos egresados de la propia escuela o con amplia trayectoria docente.

El proceso educativo prioriza la atención diferenciada, concursos, actividades deportivas, culturales y recreativas, además de la formación vocacional orientada a carreras militares y civiles vinculadas a las FAR.

Inés María Enrique Domínguez, profesora fundadora.

«Pensé que entraba a la escuela por un año o dos y ya voy por 56», declaró la profesora fundadora Inés María Enrique Domínguez.

Según la educadora, encontrar hoy médicos, abogados y oficiales de las FAR que fueron sus alumnos representa el mayor orgullo de un profesor de la institución.

Los resultados sostenidos y el sentido de pertenencia convierten a la Escuela Militar Camilo Cienfuegos de Matanzas en algo más que un centro docente, pues constituye una verdadera casa de formación para la vida y la defensa.

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