España como anfitrión por cuarta vez de una Cumbre Iberoamericana, renovó hoy su apuesta por la región en defensa del multilateralismo, el derecho internacional y la cooperación.
En el umbral de los dos días de la cita cimera iberoamericana, el XVI Encuentro Empresarial arrancó en la Plaza de Toros de las Ventas de esta capital, donde el canciller, José Manuel Albares, lanzó un mensaje optimista en torno a la capacidad de respuesta potente de una zona del mundo que comunica a 800 millones de personas en español y portugués.
También, en esta línea, recordó que la inversión de España en América Latina y el Caribe supera actualmente los 200 mil millones de euros, mientras que de forma inversa es de 60 mil millones de euros.
Estamos creciendo en las dos direcciones y esto es un mensaje relevante a la comunidad internacional, porque Iberoamérica posee todos los recursos económicos, de naturaleza y conocimiento para convertirse en una región de referencia, comentó el ministro de Exteriores.
Añadió que “desde nuestra diversidad también construimos y cooperamos», y argumentó que esta reunión de Madrid “debe demostrar que la concertación política y la iniciativa empresarial pueden producir alianzas y resultados tangibles para el bienestar de nuestros ciudadanos”.
A su turno, el presidente de la patronal española CEOE, Antonio Garamendi, subrayó que Iberoamérica es ‘el socio natural idóneo para que Europa avance hacia una auténtica autonomía estratégica’.
El alto directivo puso en valor los datos de inversión extranjera directa en Iberoamérica, que ha pasado de captar el ocho por ciento de los flujos mundiales en 2015 al 12 por ciento 10 años más tarde.
‘El enorme potencial geográfico y natural de nuestra región no se va a traducir inmediatamente en prosperidad si no somos capaces de transformarlo en inversión productiva, innovación constante y empleo formal’, apostilló.
Puntualizó que para avanzar con más celeridad se necesita apuntalar la confianza, así como relevancia de la colaboración público-privada, junto con el papel empresarial como interlocutores legítimos, que ‘encarnan la voz real de quienes están en el terreno’.
En tanto, el secretario general Iberoamericano (SEGIB), Andrés Allamand, coincidió en que se trata de ‘una zona de natural convergencia’, con enorme importancia gracias a la gran presencia de materiales raros o el auge del comercio internacional, aunque ‘tiene potencial desaprovechado’.
