La Autobiografía de Frederick Douglass fue otro de los libros presentes en la obra de José Martí.
En 1882, al valorar la vida del líder abolicionista estadounidense Frederick Douglass, José Martí mencionó aspectos esenciales de su vida. Lo hizo sobre la base de la lectura de la autobiografía que este gran hombre había publicado. La reseña martiana apareció en la “Sección constante”, de La Opinión Nacional, Caracas, el 25 de febrero de 1882. Allí expresó el cubano:
“—Entre los hombres extraordinarios modernos, uno hay en los Estados Unidos del Norte, que tiene derecho a que se loen sus merecimientos y perseverancia. Es Federico Douglass, un hombre de color, orador famoso y elocuentísimo, caballero perfecto, y ornamento del Senado norteamericano. Nos da ocasión a escribir estas líneas un libro acabado de salir de las prensas, que es obra de Douglass, su Autobiografía. Este Senador de hoy fue esclavo ayer. Nació esclavo. No conoció a su padre, ni supo nunca quién su padre fuese. Solo en raras ocasiones le permitían ver a su madre. Conoció la desnudez, y vivió en ella. Vivió en el hambre, en el frío, entre los azotes. Le azotaban a menudo de tal modo que le dejaban por muerto. Su ingenio precoz excitaba la ira de sus dueños. Esa fue su niñez. Y su juventud fue tal que no hubo momento de ella en el que la muerte no hubiese sido bienvenida. Luego se fugó, se desarrolló, dio vuelo a su alma fuerte, soltó las alas a su palabra poderosa, fue electo miembro del Senado por los hombres blancos. Amigos y adversarios le escuchan con delicia: hay oradores en aquel gran país más incisivos, como Blaine; más imponentes, como Conkling; más correctos, como Curtis; más elegantes, como Winthrop; pero ninguno es más impetuoso, más apasionado, más abundante que Federico Douglass. En esta autobiografía cuenta de una manera franca, llana y noble todas sus desventuras. El alma ha de estudiarse como el cuerpo: solo que el cuerpo es fácil de estudiar, porque no hay más que tenderlo sobre una mesa de anatomía; y para ver el alma, hay que ahondar más, y mirar con ojos superiores: por lo que, como aquel zorro de la fábula, los que son capaces de este modo de mirar, niegan que haya que ver, y desconocen el espíritu que no saben analizar. El libro de Douglass es un texto de esa ciencia difícil, de esa anatomía espiritual”.
Los datos de portada de esta afamada autobiografía son: Narrative of the Life of Frederick Douglass, an American Slave. Written by himself. Boston: Published at the Anti-Slavery Office, No. 25 Cornhill. 1845. Tuvo otra edición en 1846.

En la edición crítica de las Obras completas de José Martí se plantea sobre este libro: “Obra del abolicionista estadounidense Frederick Douglass. Publicada en 1854, devino suceso literario en Gran Bretaña”.
El autor
Frederick Douglass

(1818-1883) fue un escritor y diplomático estadounidense. Nacido esclavo, quedó huérfano desde niño. La mujer de su amo lo enseñó a leer en 1830. Seis años después trató de huir de la esclavitud, pero fue apresado. En 1838 escapó a Nueva York, donde se vinculó a las actividades abolicionistas. Se convirtió en líder nacional del movimiento abolicionista en Estados Unidos y sobresalió como orador. Fue ordenado pastor de la Iglesia Episcopal Metodista Africana. Durante la Guerra de Secesión apoyó a los ejércitos de la Unión. Realizó varios viajes a Europa por razones políticas.
Después de la guerra se dedicó a pronunciar conferencias. Desempeñó cargos diplomáticos en Haití y Santo Domingo. Escribió para periódicos como The North Star, Frederick Douglass Weekly, Frederick Douglass’s Paper, Douglass’ Monthly y la New National Era. Además de libro que José Martí mencionó, publicó los textos The Heroic Slave. Autographs for Freedom (1853), My Bondage and My Freedom (1855) y Life and Times of Frederick Douglass (1892).
