El Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil de Cuba difundió este viernes la Guía Familiar para la Protección ante una Agresión Militar, publicada en su perfil oficial en la red social Facebook, como parte del ejercicio Meteoro 2026 y en el contexto del cuadragésimo aniversario de esa práctica nacional.
El texto, con el subtítulo enunciado: «Proteger, resistir, sobrevivir y vencer», tiene como objetivo orientar a la población sobre medidas elementales de seguridad en caso de una situación excepcional de agresión militar, con énfasis en la protección de sectores vulnerables como niños, embarazadas, adultos mayores y personas con discapacidad.
La introducción del documento recuerda las amenazas históricas sufridas por Cuba desde el triunfo de la Revolución, incluyendo operaciones encubiertas, financiamiento al bandidismo, desembarco de mercenarios, terrorismo, intentos de asesinato de dirigentes y la asfixia económica.
Señala que, ante la posibilidad de una agresión militar, la Defensa Civil tiene como misión principal la protección de la vida de las personas en períodos de guerra y desastres.
La guía subraya que un amplio sector de la población no participará en acciones combativas por razones de edad o condición física, por lo que resulta imprescindible conocer medidas elementales de protección.
Con el mismo rigor aplicado en la preparación ante desastres naturales, se insta a la ciudadanía a prepararse para salvaguardar la vida en caso de agresión militar.
Entre los aspectos principales se recomienda que cada familia conciba un grupo de medidas para proteger a sus integrantes, bienes y economía doméstica, mantenerse informados a través de los consejos de defensa de zona y cumplir con disciplina las orientaciones de los órganos territoriales.
Asimismo, se orienta conocer el lugar de protección asignado ante golpes aéreos y preparar un bolso o mochila con recursos indispensables.
El contenido de ese bolso incluye documentos de identificación, radio con energía alternativa, medios de iluminación, alimentos listos para consumo por tres días, agua potable, artículos de higiene, medicamentos para enfermedades crónicas y, en caso de niños pequeños, juguetes adecuados para su distracción.
En cuanto a las normas de conducta, se precisa conocer las señales de aviso ante golpes aéreos, dirigirse a sótanos, túneles o zanjas seguras, evitar permanecer en espacios abiertos, no tocar objetos sospechosos y no refugiarse en edificaciones dañadas, bajo puentes o estaciones de servicio.
Se recomienda no usar ascensores durante las alarmas y mantener disciplina y solidaridad en las obras de protección.
El documento también detalla el contenido de un botiquín de primeros auxilios, que debe incluir agua potable, analgésicos, antihistamínicos, guantes desechables, antisépticos, gasas, vendas, esparadrapo, tijeras, pinzas, termómetro, pomadas para quemaduras, mascarillas y pañuelos para vendajes.
Sobre las acciones de primeros auxilios, se orienta autocontrolarse para brindar ayuda, atender hemorragias, fracturas y quemaduras, y evitar aglomeraciones alrededor de lesionados.
En caso de fracturas, no se debe mover el miembro afectado ni aplicar pomadas; si el hueso está expuesto, no colocar sustancias encima.
Para hemorragias, se recomienda presionar con un paño limpio y aplicar torniquetes en brazos o piernas, anotando el tiempo de colocación.
En heridas abiertas, se aconseja lavar con abundante agua limpia, no aplicar soluciones antisépticas, evitar retirar objetos incrustados y vendar con materiales lo más limpios posibles.
La Defensa Civil enfatizó en que estas medidas buscan minimizar riesgos y garantizar la supervivencia de la población en situaciones excepcionales.
Tomado de la Agencia Cubana de Noticias.
