Organismos climáticos internacionales advierten que para lo que resta de 2026 el planeta enfrentará las consecuencias del fenómeno El Niño fortalecido o «Superniño», que impactará con dureza a Latinoamérica.
Según Bloomberg, Centroamérica sufrirá sequías y pérdidas agrícolas, mientras que Suramérica alternará entre olas de calor y fuertes precipitaciones, dependiendo de la zona.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) informó que hay un 80 % de probabilidad de que El Niño se instaure entre junio y agosto de 2026, y más del 90 % de que se consolide hasta noviembre.
Su secretaria general, Celeste Saulo, advirtió que el mundo debe prepararse para «un episodio potencialmente fuerte, que exacerbará las sequías, potenciará las lluvias intensas y agravará el riesgo de olas de calor».
Cuba no está exenta de este fenómeno, el cual provocará una reducción significativa de las lluvias, agravando la sequía en provincias del oriente y centro.
Además, se esperan olas de calor más frecuentes e intensas, con temperaturas superiores a lo normal, lo que representa un riesgo para la salud de la población.
También la NOAA pronostica que la temporada de huracanes en el Atlántico estará «debajo de lo normal», con un 55 % de probabilidad. Sin embargo, esto no elimina el riesgo para Cuba, que continúa vulnerable a ciclones intensos formados en aguas cálidas, así como a inundaciones costeras y marejadas ciclónicas.
El secretario general de la ONU, António Guterres, calificó el evento como un «alerta climática urgente». La OMM instó a gobiernos y sectores sensibles al clima a adoptar decisiones basadas en pronósticos estacionales y alertas tempranas. (ALH)
Con información de Rusia Today
Líz Lenay Guerrero Pérez/Estudiante de Periodismo
