Entre marzo de 2025 y febrero de 2026 el sector educativo en Cuba registró pérdidas cercanas a los 98 millones de dólares, de los cuales más de 73 millones corresponden al Ministerio de Educación, que incluye la enseñanza primaria.

La falta de diésel limita la transportación de alumnos y docentes. Los cortes de electricidad, que en muchas zonas superan las 18 horas diarias, impiden una iluminación adecuada, afectan el descanso de los niños y dificultan la elaboración de alimentos en las escuelas.

Influyen también en la calidad del curso las carencias de cuadernos, lápices, libros de texto y uniformes. La producción de materiales escolares se ve obstaculizada por restricciones en la compra de insumos y el aumento de costos debido a su adquisición en mercados más lejanos.

El gobierno cubano insiste en que el levantamiento del bloqueo permitiría mejorar de inmediato el abastecimiento y funcionamiento normal de nuestras aulas. (ALH)

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