Octubre era el octavo mes en el calendario romano del antiguo mundo. El año romano se dividía entonces en 10 meses lunares, 4 de ellos con 31 días y otros 6 con 30.
En total disponía de 304 días, acarreándoles con el tiempo cualquier cantidad de trastornos, cuando el inicio del invierno, llegó a señalarse con la llegada de la primavera.
El 1ro. de enero del año 46 a.n.e, entró en vigor el calendario juliano, así llamado en honor a Julio César, que lo estableció. Con él se pretendió corregir los 3 meses de diferencia acumulada entre el viejo calendario y el año trópico.
Para ello se sumaron dos meses, enero y febrero, al inicio del calendario, quedando octubre relegado al 10mo. mes y no al octavo como indica su nombre. De aquella fecha data el establecimiento del año bisiesto, con la añadidura de un día, cada cuatro años, al mes de febrero.
En el año 1581, el papa Gregorio XII introdujo nuevas correcciones al calendario, pero octubre quedó como décimo mes hasta nuestros días.
El 12 de octubre de 1452 arribaba Colón a nuestras tierras amerindias. Poco después, el 27 de ese mes, tocaba suelo cubano. Desde entonces la historia de nuestra Patria es la historia del enfrentamiento a un enemigo superior en fuerzas y armamentos, pero incapaz de doblegar la voluntad de su noble pueblo.
Lejanos de aquellos acontecimientos, el mes de octubre registra empero, una larga historia de hechos relevantes para los cubanos.
Fechas jubilosas de la Patria, de la mano de sensibles conmemoraciones, hacen del décimo mes un momento histórico para el compromiso y el afianzamiento de nuestras convicciones.
Junto al recuerdo imperecedero de los Mártires de Barbado, la caída en combate del Guerrillero Heroico y la desaparición física del Héroe de Yaguajay, evocamos el coraje de los cubanos levantados con Céspedes en La Demajagua y la de aquellos que casi un siglo más tarde, empuñaron las armas frente la amenaza imperialista durante los difíciles días de la Crisis de Octubre.
El propio 12 de octubre, pero de 1693, fue fundada la ciudad de San Carlos y San Severino de Matanzas. Devenida la Atenas de Cuba, por su elevado espíritu y la grandeza de su cultura, el bravo Yumurí, cuenta también la historia del primer acto de rebeldía, registrado en nuestra historia y de la sangre vertida por sus mejores hijos en pos de la victoria.
Con Perucho cantamos nuestro himno cada 20 de octubre y con Canducha Figueredo hacemos ondear nuestra bandera, esa que no ha sido jamás mercenaria.
A 64 años de la prohibición del Gobierno de los Estados Unidos al resto de los países, de toda asistencia económica a Cuba, ocurrida el 1ro. de octubre de 1962, justo cuando se recrudecen día a día las medidas para asfixiar al pueblo cubano, emprendemos el cuarto y último trimestre del exigente 2026 confiados en la victoria.
