El filme cuyo rodaje recién concluyó, bajo la dirección de la experimentada documentalista cubana Lourdes de los Santos, está dedicado a la pieza homónima estrenada por el Ballet Nacional de Cuba en 1973 y, tal cual afirma la realizadora, no es una experiencia aislada, se inserta en una tradición de la filmografía cubana:
“Realmente, yo no hago más que continuar la línea de documentales de la escuela documental cubana, que ha hecho grandes obras para cine a partir, justamente, del ballet o de la danza. Recuerdo, por ejemplo, de Massip, Historia de un Ballet, la famosa Suite Yoruba, que fue fantástica. Recuerdo también todas las filmaciones que se han hecho de ballet de Alicia Alonso, la Carmen, que fue una filmación que hizo Víctor Casaus para la película Alicia, y muchas otras cosas que se han realizado sobre danza. Entonces, esto ha sido para mí un sueño poderlo lograr”.
Lourdes destacó que “Tarde en la Siesta, es un ballet icónico del repertorio del Ballet Nacional de Cuba. Es quizás la muestra más fehaciente del ballet cubano, de la Escuela Cubana de Ballet, llevada a sus extremos, digamos, a cómo representar la mujer cubana de principios del siglo XX, en diferentes momentos de su vida, o puede ser la historia de cuatro hermanas.
“Son cuatro bailarinas, es el tema de la mujer que tiene esperanza, que tiene dulzura, que tiene soledad y que tiene consuelo también. Todas esas historias se entrelazan en este ballet, que es un gran homenaje al coreógrafo Alberto Méndez, uno de los más grandes de la danza iberoamericana”.
El documental, cuenta con “entrevistas de Miguel Cabrera, de Marielena Llorente, una bailarina que estrenó ese ballet en su primera aparición en escena, nos hemos enterado por Miguelito Cabrera de muchas características del estreno de ese ballet, todo lo que significó de revolucionario, novedoso, en cuanto a utilizar, por ejemplo, un vestuario que no era tan conocido como propio para el ballet. O sea, hay cosas que son características de este ballet y que realmente nos vamos a enterar en el documental”, explicó la cineasta y agregó:
“Contamos, además, con la participación, con el vestuario puesto y el maquillaje, de grandes bailarinas, las grandes figuras del ballet en estos momentos, que son Viengsay Valdés, Sadaise Arencibia, Anette Delgado y Alianed Moreno, todos bajo la conducción, que también lo filmamos, del maestro Alberto Méndez”.
Sobre el origen del proyecto, comentó Lourdes: “Hace años ya que yo quería hacer este documental, pero siempre había estado pendiente de ver cómo podíamos conseguir la manera de poderlo realizar. Se lo presenté al naciente, al renaciente departamento documental y Alexis enseguida agarró la idea porque pienso que es de interés del ICAIC retomar y reanudar los lazos de colaboración con el Ballet Nacional de Cuba. Siempre ha sido una estrecha colaboración, de hecho, quiero resaltar la extraordinaria aceptación y cooperación que ha tenido el Ballet con nosotros.
“Quiero también darle las gracias al apoyo que me ha dado Roberto Ferguson, el realizador de televisión, pues él ha podido captar todos esos grandes estrenos cuando se hicieron, y gracias a esos materiales de archivo, nosotros tenemos en estos momentos esas imágenes de todas las grandes figuras que han bailado en ese ballet”.
Es un material rodado en tiempos de crisis, pero la compleja situación energética que ha provocado en Cuba el recrudecimiento de las sanciones impuestas por el gobierno de los Estados Unidos, no pudo frenar las buenas energías del arte:
“Aquí uno se tiene que crecer ante las dificultades y yo tengo que decir que los dos últimos días de filmación lo hicimos en apagón, en todos los lugares donde filmamos, en la sede del Ballet Nacional de Cuba y en el Centro de Estudios Martianos, todo el tiempo estuvimos en apagón. Lo hicimos gracias a los triciclos eléctricos, a los EcoFlow y los ventiladores portátiles, un documental con energía alternativa, pero así se hace, así hay que hacerlo porque como dice Alexis Triana, nada nos detiene, hay que echar para adelante.
