Este 29 de abril, Día Internacional de la Danza, sorprende a la maestra Liliam Padrón con la noticia de haber obtenido el Premio Nacional de Danza 2026.
Así lo afirmó la coreógrafa y bailarina matancera:
«Les pedí a ustedes un chance para procesar la información y no lo logré, no mucho».

Lilita, como se la conoce cariñosamente, salió con muchos sueños y ganas de bailar de la Escuela Nacional de Artes en el año 1975. Largos años transcurrieron desde ese entonces, más de cinco décadas en las que el tiempo le alcanzó para fundar una compañía, Danza Espiral, partipar en festivales de renombre y crear uno ella misma: Danzandos, brindarle su arte al mundo entero y de paso ayudar en la formación de nuevas generaciones.
«¿Qué ocurre? Una no trabaja para recibir un premio. Entonces se produce un fenómeno raro, porque no es algo que una en la vida pretenda alcanzar, y lo logra y tiene determinada satisfacción», expresó.

A lo largo de su carrera su familia y el apoyo de esta han significado un pilar fundamental, expresó la artista.
«Agradezco esto a mi familia, a mis padres que me apoyaron siempre en todo. A mi esposo, José Antonio Méndez Valeria y a mi hijo José Antonio Méndez Padrón, que siempre han estado vinculados a mi carrera porque he hecho muchas obras con ellos tocando o con la música que me han sugerido.
Agradezco además a todos mis maestros, mis ídolos en la danza y que por razones diversas no tienen el premio pero he aprendido y disfrutado de ellos desde un salón de clases».

Sus obras siempre han estado vinculadas a las emociones, así pues, no podía ser de otra forma que, ante el recibo de un Premio Nacional, resalte ante todo la calidez humana:
«Creo que lo mejor de esta noticia para mí han sido las muestras de cariño y afecto y las palabras tan lindas que han dicho muchas personas».
Liliam Padrón Chávez reúne un amplio repertorio coreográfico, en el que siempre procura vincular otras manifestaciones del arte.

Fotos: Carrete Producciones.
