En 2021, Tercer Paraíso y La Mina Cuba lanzaron la acción “Copas para Cuba”, un proyecto que se enfoca en el tratamiento de residuos y la promoción del reciclaje.

Este proyecto tiene un fuerte compromiso con el empoderamiento femenino y la justicia de género. A través de talleres, se busca dialogar sobre el uso de la copa menstrual y otras alternativas amigables con el medio ambiente, que ayudan a reducir los efectos nocivos del plástico en la salud de las mujeres y a disminuir los costos asociados con la gestión del período menstrual. Estos talleres están abiertos a todas las personas interesadas.

La copa menstrual es un producto de gestión menstrual fabricado con silicona médica, lo que la hace segura para su uso.

El precio de una copa menstrual en el mercado internacional oscila entre 25 y 30 dólares o euros.Las copas son donadas por mujeres de todo el mundo que apoyan la seriedad y el propósito del proyecto “Copas para Cuba”.

El uso de la copa menstrual tiene un impacto significativo pues ofrece bienestar a quienes la utilizan, favorece la economía familiar al reemplazar la necesidad de comprar productos menstruales desechables durante 10 años, y contribuye positivamente al medio ambiente, ya que con una sola copa se evitan aproximadamente 3,600 productos desechables (compresas o tampones) en ese mismo período.

Cada copa viene con una bolsita de tela (que debe lavarse antes del primer uso) y un material instructivo de cartón reutilizable que incluye las instrucciones básicas. También hay un código QR que dirige al sitio de Tercer Paraíso “Copas para Cuba”, donde se puede encontrar más información.

Antes de utilizar la copa, es importante seguir algunas recomendaciones:

Se enjuaga la copa con agua clara y hiérvela durante 3 minutos antes de cada período menstrual.

No usar jabón, gel o cloro, ya que pueden dañar la copa y alterar el pH vaginal, afectando tu experiencia.

No colocar la copa cuando esté caliente.

La copa menstrual se puede usar mientras haces ejercicio o incluso en la playa, pero no es un método anticonceptivo, por lo que no se debe usar durante relaciones sexuales con penetración.

Este proyecto no solo promueve una opción más saludable y económica para la gestión menstrual, sino que también busca generar conciencia sobre el impacto ambiental de los productos menstruales desechables.

 Melany Ramos Hernández, estudiante de Periodismo/Radio Llanura de Colón 

 

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