Varios matanceros han formado parte de la Academia Cubana de la Lengua, institución que cumple cien años en 2026.

La Academia Cubana de la Lengua se fundó en Madrid, España, el 19 de mayo de 1926. Esto fue posible gracias al escritor cubano Manuel Serafín Pichardo, quien desempeñaba un puesto diplomático en ese país y realizó las gestiones pertinentes ante la Real Academia de la Lengua Española. Meses después, el 2 de octubre, celebró su primera reunión en La Habana. Sobre ese acontecimiento histórico, que tuvo amplio reflejo en la prensa, informó el Diario de la Marina:

“El pasado sábado 2 del corriente quedó constituida esta Academia, habiendo asistido todos sus miembros, excepto los señores Mariano Aramburo, José M. Carbonell, Carlos M. Trelles y Fernando Figueredo, que excusaron su asistencia por diversas causas. El director de la Academia doctor Enrique José Varona, pronunció breves palabras sobre la importancia que para Cuba significaba la creación de esta Academia y solicitó la cooperación de todos para llenar los fines para los cuales había sido creada. Después de varios acuerdos reglamentarios, se aprobó, a solicitud el doctor Sánchez de Bustamante, designar una comisión compuesta de los señores Fernando Ortiz, Antonio L. Valverde y Francisco de P. Coronado, para que redactaran los Estatutos y Reglamento de la nueva Academia. Tan pronto esté terminado este trabajo se citará nuevamente a junta”.

Ejemplo de acuerdos tomados por la Academia Cubana de la Lengua en 1935. Archivo del autor.

Además de elegir a Enrique José Varona como director, se escogió a Fernando Ortiz como vicedirector y Antonio L. Valverde de secretario. También se acordó crear una comisión integrada por Fernando Ortiz, Antonio Sánchez de Bustamante y Francisco de Paula Coronado para redactar el reglamento, que estuvo listo en 1927. El número inicial de académicos fue de 18, cifra que después de 1960 se incrementó a 24.

Meses después, la Academia Cubana de la Lengua acordó designar como Director de Honor a Manuel Serafín Pichardo, en reconocimiento a sus gestiones para la fundación de la institución. En carta que publicó el Diario de la Marina el 21 de mayo de 1930, el poeta les envío su agradecimiento por esa determinación.

Durante buena parte de su existencia, la Academia Cubana de la Lengua tuvo bregar azaroso por falta de apoyo oficial. Su funcionamiento fue posible, en varias etapas, gracias a la persistencia de sus miembros. No tuvo, por ejemplo, residencia oficial por décadas. Sesionó en los primeros años en la casa de Enrique José Varona y después de varios lugares diferentes.

Fue el 11 de enero de 2010 que la Academia Cubana de la Lengua asumió como su sede oficial el edificio Santo Domingo, en el centro histórico de La Habana. Aunque desde 1927 se decidió que tendría una publicación periódica, fue en 1952 que salió el primer número del Boletín de la Academia Cubana de la Lengua.

Los matanceros

Varios matanceros han formado parte de la Academia Cubana de la Lengua en estos cien años. Se trata de los siguientes:

José Antonio Rodríguez García (Matanzas, 1864-La Habana, 1934). Profesor, investigador y académico.

José Antonio Rodríguez García: recuerdo de un maestro

Carlos Manuel Trelles Govín (Matanzas, 1866-Matanzas, 1951). Bibliógrafo, periodista e historiador.

Carlos Manuel Trelles Govín, historiador y bibliógrafo

Emilio Gaspar Rodríguez (Matanzas, 1889-La Habana, 1939). Escritor, diplomático y académico.

Agustín Acosta Bello (Jaguey Grande, 1886-Miami, 1979). Poeta y ensayista. Fue Poeta Nacional de Cuba.

Carlos de la Torre y Huerta (Matanzas, 1858-La Habana, 1950). Naturalista e investigador, autor de libros de texto y ensayos científicos.

Carlos de la Torre y Huerta, el hijo de Matanzas que fue un sabio universal

Salvador Salazar Roig (Colón, 1892-La Habana, 1950). Profesor y escritor, gran defensor e impulsor del teatro cubano.

Ciencia y humanismo en Salvador Salazar y Roig, hijo ilustre de la ciudad de Colón

Cosme de la Torriente y Peraza (Ingenio Isabel, Jovellanos, 1872-La Habana, 1956). Historiador, diplomático, orador y ensayista.

José Russinyol Carballo (Matanzas, 1903-Matanzas, 1998). Profesor, ensayista y directivo educacional.

José Russinyol Carballo: un maestro matancero

Abelardo Estorino López (Unión de Reyes, 1925-La Habana, 2013). Dramaturgo, autor de obras esenciales en la historia del teatro cubano. Fue galardonado con el Premio Nacional de Literatura en 1992 y el Premio Nacional de Teatro en 2002.

Marlen A. Domínguez Hernández (Matanzas, 1952). Profesora e investigadora.

José Antonio Baujín Pérez (Cárdenas, 1970). Profesor, ensayista y editor.

En 2025 la Biblioteca Nacional José Martí, como parte de las Ediciones Bachiller y con Arturo Arango como compilador, publicó el volumen Discursos de ingreso a la Academia Cubana de la Lengua (Académicos de número 1989-2024). Se incluyeron los siguientes discursos pronunciados por matanceros: “José Jacinto Milanés visita las tertulias delmontinas”, de Abelardo Estorino; “Para una contribución a la lingüística histórica cubana o la literatura al revés”, de Marlen A. Domínguez Hernández, y “El tema colombino y la reflexión carpenteriana sobre historia y poder”, de José Antonio Baujín.

Legado

Portada de un número del Boletín de la Academia Cubana de la Lengua. Archivo del autor.

En la actualidad la Academia Cubana de la Lengua está dirigida por Jorge Fornet Ruiz.  La integran veintisiete miembros de número, que ocupan plazas designadas con letras mayúsculas del alfabeto. Además, existen académicos correspondientes en el país y el extranjero.

Durante cien años la Academia Cubana de la Lengua ha realizado una meritoria labor, superando obstáculos e incomprensiones. En su fecunda historia puede mencionarse el aporte de varios matanceros que han contribuido a la investigación y conservación de nuestro bello idioma español en su variante cubana. Así lo auguró Manuel Serafín Pichardo en 1935, al destacar que sería una institución que

“…con más autoridad que ninguna otra, ha de velar en Cuba celosamente por la conservación y pureza de nuestro inmortal idioma, con lo que realizará nuestra Academia la más alta obra de cultura y de patriotismo”. (ALH)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *