Profesor universitario y médico, Manuel Silverio Armas nació en Macuriges, Matanzas, hace 166 años.
Nacido en Macuriges, hoy Pedro Betancourt, en 1860, Manuel Silverio Armas, vivió desde muy joven en Marianao. Recibió en 1879 el título de Bachiller en Ciencias y Letras en el Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana. El 18 de diciembre de 1883 hizo el último ejercicio para graduarse como Licenciado en Medicina en la Universidad de La Habana. Meses después, el 23 de octubre de 1884, cumplió con ese requisito en opción al grado de Doctor en Ciencias Físico-Químicas. La tesis que presentó fue Unidades eléctricas y magnéticas (1884), que llegó a publicar como libro.
Un profesor en La Habana
El inicio de Manuel Silverio Armas en la docencia fue como catedrático de Agricultura en el Instituto de Segunda Enseñanza de Matanzas desde el 13 de septiembre de 1883. El 23 de julio del 1884 se aprobó el programa de Agricultura que elaboró para impartir esa asignatura. Ese mismo año se presentó a los exámenes de oposición para cubrir una cátedra en la Universidad de La Habana.
Se le nombró como catedrático auxiliar interino en la Facultad de Ciencias de la Universidad de La Habana el 24 de enero de 1885, según decreto del gobierno. Fue designado para desempeñar la cátedra de Química Orgánica el 10 de febrero de 1885. Impartió las asignaturas Química General y Análisis Químico. De su labor profesoral en esta etapa quedaron como evidencias los folletos Programa de Química general (1886) y Lecciones de Química general, explicadas en la Universidad de la Habana (1888).
En 1890 Manuel Silverio Armas formó parte de la comisión de exámenes de la universidad habanera que funcionó en Puerto Rico. Se desempeñó como vicesecretario de la Facultad de Ciencias desde el 1 de agosto de 1885 y desde el día 20 del propio mes y año como secretario. En 1916 asumió la secretaría del decanato de la Facultad de Ciencias y Letras.
Manuel Silverio Armas también fue catedrático, en propiedad, de la Escuela de Agricultura de La Habana, desde el 25 de abril de 1885. Al mismo tiempo, fungió como secretario de este centro a partir del 1 de agosto de 1885. El 6 de noviembre de 1886 fue nombrado socio de honor de la Academia Elemental de Ciencias y Letras de La Habana. Además, fue socio numerario de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de la Habana, desde el 28 de noviembre de 1886. Ingresó como miembro corresponsal de la Sociedad Química de París, el 7 de diciembre de 1893.
Al ponerse en vigor en 1899 el llamado Plan Lanuza, Nicasio Silverio Armas, que había sido nombrado catedrático de Ampliación de Física el 28 de abril de 1898, asumió las asignaturas de Física, Física Superior, Física industrial, Hidrostática, Mediciones eléctricas, Electricidad aplicada y Meteorología. El 18 de septiembre de 1900, en virtud del Plan Varona, se le nombró Profesor Auxiliar y jefe del Gabinete de Física de la Escuela de Ciencias de la Universidad de La Habana.
De acuerdo con el historiador José Altshuler, en 1923 el joven Manuel F. Gran sustituyó, con carácter interino, a Manuel Silverio Armas como profesor de Física Superior. Además, plantea que esto fue un reclamo de los estudiantes, ante la incompetencia de Silverio. No obstante, el 10 de diciembre de 1923, según el decreto presidencial número 1911, fue nombrado
“…Profesor Titular de la Cátedra ‘D’ (Física General, un curso y Física Superior, dos cursos), de la Escuela de Ciencias, de la Facultad de Letras y Ciencias de la Universidad de la Habana…”.
Más allá de que 1923 marcó un año importante en la Cuba de entonces, en particular por lo relativo a la Reforma Universitaria, los avances de la física marcaron el final de Manuel Silverio Armas como profesor de esa ciencia. Era una época de nuevas teorías y atrevidos descubrimientos, que dejaron atrás todas las concepciones en las que él se había formado y que impartió por más de dos décadas. Todo parece indicar que desde 1924 se consagró sólo a su labor como médico en Marianao.
Entre las publicaciones que realizó Manuel Silverio Armas, vinculadas a la química y la física, se han citado “La sacarina de Fahlberg” y “El Germanio”, en El Eco de Cuba. También fue autor de “Síntesis de las piedras preciosas”, en la Revista Enciclopédica y de “Densidad de los vapores; procedimiento moderno de Meyer”, en La Enciclopedia. Sobre “Atomicidad o valencia de los átomos” publicó en la Revista de Estudiantes.
Un médico en Marianao
Desde el 6 de marzo de 1890 Manuel Silvero Armas trabajó como médico del hospital de San Francisco de Paula. Durante años se mantuvo en la asistencia, a pesar de su desempeño como profesor universitario. Lo hizo, sobre todo, en Marianao, por aquello época un pueblo en expansión, que no formaba parte administrativa de la ciudad de La Habana como sucedió después.
A Nicasio Silverio Armas le corresponde, quizás, el mérito de haber reportado por primera vez en Cuba casos de meningitis cerebro espinal epidémica. Así lo hizo en un artículo que insertó en la revista Archivos de la Policlínica, en abril de 1899. Se trató de 25 casos observados por él y otros colegas en Marianao, con cinco defunciones, que atribuyó a contagios originados en los campamentos militares estadounidenses. Como no se verificó la confirmación bacteriológica, esto se ha puesto en duda. Además, integró el grupo de médicos cubanos que trabajó junto a la comisión estadounidense que investigó sobre fiebre amarilla en Mariano y el Campamento de Columbia en 1900.

Varios trabajos de Nicasio Silverio Armas sobre medicina, se dieron a conocer en la Revista de Ciencias Médicas entre 1888 y 1894. Estos fueron “Malaria perniciosa bronco-pulmonar infantil”, “Reactivo inalterable”, “Tratamiento de la espermatorrea por la antipirina”, “Efectos anormales de la antipirina”, “Bromohidrosis parcial”, “Fiebre de borras. Casos clínicos” y “Lengua geográfica y boquera”. En 1892 publicó en La Abeja Médica los reportes “Carta abierta sobre las fiebres reinantes” y “Correspondencia sobre las fiebres reinantes”. En el Sexto Congreso Médico Latinoamericano, desarrollado en 1922, presentó un trabajo sobre “Historia de las aguas minero-medicinales de Cuba y su importancia terapéutica”.
Además de trabajar como médico en Marianao, Manuel Silverio Armas fue por varios años presidente de la Junta de Educación de ese municipio. En la prensa hay evidencias de la intensa labor que desplegó en esa función. Se destacó por su participación en actos y actividades escolares, así como su celo en el apoyo a los maestros de las escuelas públicas.
Manuel Silverio Armas murió el 3 de abril de 1926, después de una operación en la Clínica Núñez-Bustamente. En el Diario de Marina se dio la noticia y se destacó que era
“…muy querido en Mariano, donde durante muchos años ejerció la profesión de médico, siendo su muerte sentidísima por todos los vecinos”.
Meses después, el mismo periódico volvió a recordar al
“…bueno y muy querido doctor Nicasio Silverio, cuya muerte, ocurrida recientemente, fue sentidísima”, (…) “…cuya memoria se conservará como un santo culto en hogares innumerables de Mariano”. (ALH)
