En dos oportunidades José Martí mencionó la célebre novela Cecilia Valdés.

El 30 de octubre de 1894, en el periódico Patria, José Martí publicó la semblanza que tituló “Cirilo Villaverde”, escrita a propósito de la muerte del conocido escritor cubano. En ella, al narrar una anécdota vinculada a su maestro Anselmo Suárez y Romero, mencionó la más célebre obra de Villaverde:

“«Castellano, hijo»,—decía una vez a un amigo de Patria, en la casa vetusta de la calle de San Ignacio, aquel tierno amigo, y maestro de la lengua, que se llamó Anselmo Suárez y Romero,—«castellano no lo escribo en Cuba yo, ni los que dicen que no lo escribo bien; si quieres castellano hermoso, lee a Cirilo Villaverde»; y de junto al manuscrito de las Semblanzas, que es tesoro que ya no debiera andar oculto, y el cuaderno donde en lucida letra inglesa le habían copiado el capítulo de Francisco que hizo llorar a José de la Luz, sacó Anselmo, y apretó con las dos manos, el primer volumen de Cecilia Valdés, el que se publicó por 1838.”.

José Martí volvió a referirse a esta novela, por segunda vez, en uno de sus fragmentos de apuntes. Al escribir una lista de obras literarias que tituló “La novela en América”, anotó “Cecilia Valdés”.

El libro

La primera parte de esta novela se publicó en 1839. Los datos de portada fueron:

Cecilia Valdés; ó, La Loma del Ángel. Novela cubana. Tomo 1. La Habana, Imprenta Literaria, 1839.

La segunda y más conocida edición fue:

Cecilia Valdés ó La loma del Ángel. Novela de costumbres cubanas. Por Cirilo Villaverde. Nueva York. Imprenta de El Espejo. Calle de Cedar No. 4. 1882.

Portada de Cecilia Valdés, edición de 1882. Archivo del autor.

El autor

Cirilo Villaverde de la Paz (1812-1894) fue un escritor cubano. Estudió inicialmente en el pueblo de San Diego Núñez. En 1823 comenzó estudios en La Habana. Estudió filosofía en el Seminario de San Carlos y dibujo en la Academia San Alejandro. En 1834 recibió el título de Bachiller en Leyes. Trabajó brevemente como abogado, pero se dedicó a impartir clases y escribir novelas. Fue maestro en el Colegio Real Cubano y en el de Buenavista, ambos de La Habana, así como en La Empresa, de Matanzas.

Cirilo Villaverde. Archivo del autor.

Por sus ideas separatistas fue detenido en 1848 y condenado a presidio. Exiliado en Nueva York apoyó el anexionismo y fue secretario de Narciso López. Publicó artículos políticos en La Verdad y El Independiente. Impartió clases de español en Filadelfia y Nueva York. Fue esposo de la patriota Emilia Casanova. Volvió a La Habana en 1858, donde tuvo una activa vida intelectual. Regresó a Estados Unidos en 1860. Apoyó activamente la guerra contra España iniciada en 1868. Después de esta se radicó definitivamente en Nueva York, aunque hizo breves viajes a Cuba en 1888 y 1894.

Dentro de su obra sobresalen El espetón de oro (1838), Teresa (1839), La joven de la flecha de oro (1841), Compendio geográfico de la Isla de Cuba (1845), Comunidad de nombres y apellidos (1845), El librito de cuentos y las conversaciones (1847), El señor Saco con respecto a la Revolución de Cuba (1852), Dos amores (1858), La revolución de Cuba vista desde Nueva York (1869), Apuntes biográficos de Emilia Casanova de Villaverde (1874), El penitente (1889), El guajiro (1890), Palenques de negros cimarrones (1890) y Excursión a la Vuelta Abajo (1891).

Colaboró en Miscelánea de útil y agradable recreo, Recreo de las Damas, Aguinaldo Habanero, La Cartera Cubana, Flores del Siglo, La Siempreviva, El Álbum, La Aurora, El Artista, Revista de La Habana y Faro Industrial de La Habana. Asistió a las tertulias literarias de Domingo del Monte.

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