La selección de Cuba arrancó con el pie derecho su participación en la Liga de Naciones de Concacaf 2026-27.
El pasado viernes 25 de septiembre, en el SKNFA Technical Center de Basseterre (San Cristóbal y Nieves), los Leones del Caribe vencieron 3-0 a Granada en el debut de ambos en el Grupo C de la Liga B.
El marcador se abrió temprano, al minuto 19, con un autogol del defensor granadino Greg Sandiford. Cuba controló el partido con autoridad: 64 % de posesión frente al 36 % de los locales, y nueve tiros a puerta por solo uno del rival. Sin embargo, el segundo y el tercer gol llegaron en el tiempo de descuento. Daniel Díaz anotó el 2-0 en el 90+1 y Didier Reinoso, recién ingresado, cerró la cuenta en el 90+4 tras un pase preciso de Michael Camejo.
Bajo la dirección técnica de Pedro Pablo Pereira, Cuba mostró solidez defensiva y eficacia ofensiva en los momentos clave. El resultado deja a los cubanos con tres puntos y en lo alto del grupo, junto a San Cristóbal y Nieves, mientras Granada arranca con cero unidades.
Más allá del resultado, el triunfo tiene un valor importante. Cuba necesita sumar de a tres para pelear el primer lugar del grupo, el ascenso a la Liga A y un boleto directo a la Copa Oro 2027. Golear de visitante en la primera fecha, dominando el juego y manteniendo la portería a cero, es una declaración de intenciones.
El partido no fue un festival de goles durante los 90 minutos regulares, pero la contundencia final y el control de la posesión demuestran que el equipo llegó preparado. Los dos goles tardíos también hablan bien del banco y de la capacidad de mantener la intensidad hasta el final.
El siguiente compromiso es este lunes 28 de septiembre, otra vez en Basseterre, frente a Bonaire. Si Cuba mantiene este nivel, el debut goleador puede ser el primer paso de una campaña sólida en la Liga de Naciones.
