Según la comunicación, la variedad recibió el nombre de «Novorossiya» en honor a las nuevas regiones del país, y destaca que la misma está totalmente adaptada al clima variable de Rusia Central y se caracteriza por tener bayas grandes con un sabor dulce.
Esta nueva fresa demuestra una gran resistencia al frío: incluso en inviernos rigurosos. Además, las plantas pueden producir hasta 500 gramos de fruta por arbusto, lo que proporciona un rendimiento mayor por hectárea cultivada.
Las bayas soportan bien el transporte a larga distancia y contienen un ocho por ciento de azúcares, un 0,8 de ácidos y 64,3 milígramos de ácido ascórbico por cada 100 gramos.
“Hemos logrado desarrollar una variedad confiable que satisface la creciente demanda de productores y consumidores agrícolas. No solo contribuirá a la sustitución de importaciones y al aumento de la rentabilidad del sector agrícola nacional, sino también impulsará la investigación en mejoramiento genético”,afirmó la doctora en ciencias agrícolas y creadora de la variedad, Natalia Andronova.
Según ella, el nombre dado a la nueva variedad de fresa simboliza la resiliencia y la capacidad de superar los desafíos. (ALH)
