Una nota publicada en el sitio digital del diario Il Sole 24 Ore refiere que este jueves se encuentran en la denominada zona roja las urbes de Ancona, Bolonia, Bolzano, Brescia, Florencia, Frosinone, Milán, Perugia, Pescara, Rieti, Roma, Turín, Venecia, Verona, Viterbo, Latina y Bari.
Se espera que esta ola de calor, la segunda del año tras la de fines de mayo último, alcance su punto máximo en Italia entre este fin de semana y el próximo lunes, refieren los especialistas, por lo que podrían enfrentarse graves consecuencias en esta nación, donde hasta la fechar se registraron al menos cinco muertes por las altas temperaturas
Entre las primeras víctimas fatales se encuentra un hombre de 57 años, quien murió la víspera en un campo de la zona de Lodi, mientras que este jueves se reportaron cuatro otros cuatro fallecimientos, incluido un agricultor de 61 años, que perdió la vida mientras trabajaba en un viñedo de la zona de Piacenza.
Un hombre de 56 años falleció de manera repentina mientras visitaba la tumba de sus padres en el cementerio de Garlasco, mientras que una persona sin hogar fue hallada muerto en una plaza de Nápoles y un trabajador se desplomó sin vida mientras trabajaba en un sistema de abastecimiento de agua en la zona de Padua.
Ante esta situación, desde el lunes 22 de junio se implementó una línea directa de atención al público del Ministerio de Salud, en colaboración con el Instituto Nacional de Seguros contra Accidentes de Trabajo (INAL).
Por esta vía se ofrece asesoramiento e información a la ciudadanía, especialmente a las personas más vulnerables y en riesgo, para mitigar los efectos de las olas de calor en la salud.
En un análisis divulgado en el sitio digital del Sistema Nacional de Protección Ambiental (SNPA) se señala que las persistentes condiciones anticiclónicas, alimentadas por masas de aire cálido de origen subtropical, están generando inestabilidad atmosférica, poca ventilación y fuerte radiación.
Las temperaturas en Italia superan ampliamente por estos días los promedios climáticos del período, con anomalías positivas que sobrepasan los 6,0 grados Celsius en varias zonas.
Entre los principales problemas críticos asociados a este fenómeno se incluyen un alto estrés térmico de la población, un mayor consumo de agua y energía, así como condiciones favorables para el desarrollo de incendios forestales.
También se observa un grave impacto en los ecosistemas, particularmente en las regiones alpinas y en áreas ya afectadas por la escasez de agua, así como un deterioro de la calidad del aire, con acumulación de ozono troposférico.
Se prevé que esta segunda ola de calor de la temporada, que comenzó el 17 de este mes, persista hasta los primeros días de julio, y si hasta entonces las temperaturas se mantienen en los niveles de los últimos cinco días, será el segundo junio más cálido registrado, solo por detrás del récord de 2003, agrega la fuente. (ALH)
