De la imaginación de Dora Alonso surgieron algunas de las historias para niños más relevantes de la Isla.
En 1956 nació el más icónico de sus personajes, acompañado de un universo representativo de los campos cubanos: Pelusín del Monte.
«Cuando uno habla de Pelusín del Monte está hablando de un títere que no es solamente una referencia histórica sino una referencia viva, una referencia que podemos ver en el escenario, que podemos ver en la televisión, en el cine. O sea puedes verlo en varios ambientes y espacios para los cuales un títere, como él, continúa en acción», afirmó Rubén Darío Salazar, Premio Nacional de Teatro.
Dora Alonso creó el alma del niño guajiro, mientras que Pepe Camejo diseñó su imagen y le dio forma.

Iniciaba así la saga titiritera del personaje, con el estreno de «Pelusín y los pájaros» por el Guiñol Nacional de Cuba.
En el año 1996 los Premios Nacionales de Teatro Rubén Darío Salazar y Zenén Calero, conocen al títere y a su creadora.
«Tuvimos tanta suerte que logramos que nos entregara el títere original para venir a Matanzas a una peña donde se celebraron los cuarenta años y ya vamos por setenta», expresó Salazar.
Desde ese entonces la agrupación sostiene un fuerte vínculo con el personaje, siendo sus historias y aventuras temáticas recurrentes del repertorio de Teatro de Las Estaciones.
Recientemente en saludo a sus siete décadas de vida la compañía estrenó la obra «Un invento superfirolítico» basado en el texto «Viaje a la Luna» de Dora Alonso.

Pelusín del Monte resulta un personaje recurrente en los tabloncillos cubanos y en la pequeña pantalla, desde su llegada en 1961.
Por su vigencia, permanencia y autenticidad, el crítico, investigador y dramaturgo, Freddy Artiles, propone nombrarlo Títere Nacional de Cuba, título que ostenta hasta la actualidad.
«Mucha gente pregunta que cómo es Títere Nacional si es rubio de ojos verdes. También eso es parte de la nacionalidad cubana. Los campesinos cubanos de origen ibérico eran así, en el caso de Pelusín asturiano.
«Yo creo que Pelusín es Títere Nacional por la permanencia. Creo que el estar setenta años en activo lo hacen un títere de un respeto, de un amor y de una hermosura inigualable», agregó Rubén Darío.

Durante siete décadas Pelusín del Monte ha acompañado a los niños cubanos. Ya sea desde los tabloncillos o programas de televisión, el títere continúa su periplo más vivo que nunca.
Fotos: Carrete Producciones
