La estimación cubre principalmente daños a viviendas y activos económicos, como vehículos y comercios. Sin embargo, el PNUD advierte que no incluye los daños a infraestructura crítica (carreteras, puentes, hospitales), las pérdidas económicas derivadas de la interrupción de actividades productivas, ni los costos de reconstrucción a largo plazo. Según la experiencia en desastres similares, el impacto total suele ser de 1,5 a 3 veces el valor de los daños directos.
La estimación del PNUD comienza a dimensionar la magnitud económica de una catástrofe que, según los expertos, podría ser la peor en la historia reciente del país. (ALH)
