En 1865 el periódico matancero Aurora del Yumurí publicó un poema dedicado al naturalista Felipe Poey Aloy.
En Cuba el Día del Biólogo se conmemora cada 26 de mayo. Es un homenaje a uno de los cubanos más grandes de nuestra historia: Felipe Poey Aloy, el mayor naturalista de Hispanoamérica en su tiempo.
El 19 de julio de 1865, el periódico matancero Aurora del Yumurí dio a conocer un poema dedicado a Felipe Poey por un amigo, José García de Osuna. En él se destaca, además de la labor científica de Poey, la estrecha relación que mantuvo con Matanzas. Sea este un ejemplo de la admiración que sintieron nuestros antepasados por este científico inmortal.
En la sección «Gacetilla», de ese día, se comentó sobre el poema:
«Saludo de un poeta a un naturalista. Nuestros lectores leerán con placer en la sección correspondiente, las décimas dirigidas por un poeta camarioqueño a nuestro amigo D. Felipe Poey, que actualmente se halla de paseo en aquella comarca, si no buscando su Atalaya, porque ya lo encontró, procurando al menos algunos hijos de las líquidas ondas, donde habita esta Atalaya, para escribirnos sus historias, sus amores y sus procreaciones».
En poema, en la «Sección poética», del diario yumurino, expresa
«A DON FELIPE POEY, en el potrero de Palmasola».
«Te contemplo, amigo mío,En esa espaciosa playaTratando ver su AtalayaEn medio del mar bravío;Y que de su centro frío,O líquido cristalinoSale ese objeto divinoPara que lo puedas ver;Mas temo que pueda serQuizás un monstruo marino».
«Que has de advertir entre tanto,Si las ondas te dominanQue las Nereidas fascinanCon el compás de su canto.Sería en Cuba un gran quebrantoTan funesta consecuencia;Por su propia convenienciaTu muerte deploraría,Porque con esto tendríaUn gran atraso la ciencia».
«Yo también con desconsueloTu pérdida sentiría,Porque un amigo perdíaY un sapiente de mi suelo.Sería un total desveloTener que llorar despuésCuatro luces a la vezDe tan brillante capuz,Varela, Pepe la Luz,Don Felipe y Milanés».
«Porque bien se echa de verPor esa espaciosa frenteEl disco resplandecienteDe la gran luz del saber.Amigo, puedes tenerCon satisfacción la gloriaQue está formando tu historiaPara ilustración del hombre,Con lo que escribes tu nombrePara perpetua memoria».
José García de Osuna.Julio 15 de 1865.

