Rafael Serra Montalvo fue un patriota cubano que vivió en Matanzas y se destacó como maestro y periodista.

Sobre Rafael Serra Montalvo escribió José Martí en una ocasión:

“Serra es maestro, amigo y patriota sano y real. Él escribe en la lengua nueva que junta la claridad de la idea a la vehemencia de la virtud”.

En esa frase el Apóstol reflejó las virtudes de quien fuera destacado defensor de la independencia de Cuba y esforzado educador. La vida de Rafael Serra Montalvo fue un ejemplo constante de superación. Nacido en La Habana, el 24 de marzo de 1858, quedó huérfano con trece años de edad. Este triste acontecimiento le obligó a trabajar en un taller de tabacos. No descuidó, sin embargo, su formación autodidacta y, mediante la lectura, logró adquirir sólidos aprendizajes.

Rafael Serra Montalvo. Archivo del autor.

Un maestro en Matanzas

Hacia 1878, Rafael Serra Montalvo se radicó en la ciudad de Matanzas. Allí dio cauce inicial a su vocación por el magisterio y lo que sería una constante en su vida: la superación de los negros cubanos mediante la educación. Con ese fin estuvo entre los fundadores de la Sociedad de Instrucción y Recreo La Armonía. Esta institución se propuso estimular el socorro mutuo entre sus asociados. También creó una escuela para impartir clases diurnas gratuitas a los niños, sin distinción de raza o clase social, y nocturnas a los artesanos y aprendices. Al mismo tiempo, se publicó una revista semanal, para defender los intereses de los obreros.

Acerca de esta etapa de su vida le escribió en 1892 su amigo Joaquín Granados, quien le acompañó en estos esfuerzos:

“…éramos muchos, cuando en Matanzas fundamos una escuela en tu casa, «La Armonía»: no olvido nada: en Daóiz 187½ estaba. Tú eras el maestro, sin desatender tu mesa de tabaquería. Yo estaba en el taller y en la escuela. Fundamos un periódico. Concurrimos a la existencia de otro. Yo pertenecía a un club revolucionario, el «54»: tú a otro”.

Además de lo señalado, Matanzas tuvo otra importante significación en la vida de Rafael Serra Montalvo. En esta ciudad nació su hija Consuelo el 13 de julio de 1884. Consuelo Serra Heredia fue, con el paso de los años, una destacada educadora. Se graduó de maestra en 1905 y se destacó como profesora de inglés en la Escuela Normal de La Habana y directora del Colegio del Sagrado Corazón de Jesús, que después se llamó Escuela Hogar Consuelo Serra.

Mujer, martiana y maestra: Consuelo Serra Heredia 80 años después

Patriota y amigo

Rafael Serra Montalvo poco antes de su fallecimiento. Archivo del autor.

Rafael Serra Montalvo fue un ferviente patriota, luchador por la independencia de Cuba. Conspiró y apoyó el estallido de la Guerra Chiquita. Debido a sus ideales debió partir al destierro y se estableció en la ciudad de Nueva York. Tiempo después se le unieron su esposa e hija. Estuvo implicado en el Plan Gómez-Maceo, que trató de reiniciar la guerra por la independencia por los años 1884-1886.

Durante los años en el destierro, siempre apoyó todo intento de organización dirigida al logro de la libertad de Cuba. Estuvo entre los fundadores del Club Los Independientes, del cual llegó a ser uno de sus directivos. Dirigió el Club Los Pinos Nuevos. Fue fundador del Partido Revolucionario Cubano en 1892 y un eficaz colaborador y gran amigo de José Martí. Colaboró con varios artículos en Patria. Fundó el periódico La Verdad, en 1894, y La Doctrina de Martí, en 1896.

Al fundarse La Verdad, José Martí lo elogió con estas palabras:

“…viene lleno del alma elocuente y poderosa del fundador de escuelas de pobres de Matanzas, del que ya era maestro de virtudes cuando aún no lo podía ser de letras, del creador de “La Liga” de New York, toda amor y raíz,—de Rafael Serra”.

Al conocerse la muerte de José Martí, Rafael Serra Montalvo escribió sobre su gran amigo:

“Por sus méritos múltiples pertenecía a la familia de los héroes; a la estirpe de los libertadores; a la aristocracia del talento, de la nobleza y el valor Con el ejemplo de sus virtudes en acción seducía a los demás al cumplimiento del deber, ratificaba la grandeza de su alma y le abría espacio en la estrechez del mundo, que parecía comprimirle, a las emanaciones de su genio y a la visible majestad de su figura. Ha caído a su placer «de cara al sol»; fecundando con su sangre preciosa la libertad naciente en nuestra tierra, y agitando al aire libre su bandera”.

En La Doctrina de Martí, Rafael Serra Montalvo asumió la defensa irrestricta de la independencia de Cuba, sobre la base del pensamiento martiano. Fue un crítico tenaz del autonomismo y del régimen autonómico implantado en 1898. Realizó además una sistemática labor dirigida al reconocimiento del valor de los mambises que peleaban en Cuba.

Página inicial de uno de los números de La Doctrina de Martí. Archivo del autor.

El maestro

A partir de sus experiencias anteriores como maestro, Rafael Serra Montalvo fundó en 1892, junto a José Martí y otros amigos, la Sociedad Protectora de la Instrucción La Liga. Al respecto expresó:

“La Liga nace, para procurar por todos los medios prácticos, activos y generosos, el adelanto intelectual y la elevación de carácter de los hombres de color nacidos en Cuba y Puerto Rico. Sus objetos inmediatos son: facilitar recursos a los jóvenes pobres que ya hubiesen terminado su primera enseñanza y mostrasen aptitudes ostensibles para seguir una de las carreras u oficios poco comunes aún en la raza de color”.

En este centro, que utilizó métodos educativos de avanzada para su tiempo, impartió clases José Martí, además del propio Serra y otros patriotas cubanos.

La obra educativa de Rafael Serra Montalvo se sustentó en un pensamiento pedagógico de avanzada. Los cuatro libros que publicó contienen discursos y artículos que recogen las ideas que sostuvo acerca de la educación. En Ensayos políticos (1892), pueden leerse: “La Liga”, “Discurso pronunciado en la inauguración de la Sociedad Protectora de Instrucción La Liga, el 22 de enero de 1890” y “Guía y bases de La Liga”.

Ensayos políticos. Segunda serie (1896), segundo libro de Rafael Serra Montalvo, reprodujo el texto “Frases nobles”. Los que incluyó en Ensayos políticos, sociales y económicos (1899), fueron “La Liga. Sociedad Protectora de Instrucción, consagrada al auxilio de la clase de color” y “Educación y dinero” y “Grupos de La Liga”. Por último, en Para blancos y negros (1907) pueden leerse los trabajos “Justicia, instrucción y pan” y “Para ser maestro en New York”.

Algunas de las ideas educativas de Rafael Serra Montalvo fueron las siguientes:

“…un pueblo laborioso y honrado que pretende ser libre, armoniza y educa, combate la ignorancia; pero sin corromper ni tratar de suprimir al ignorante. Porque corromper y suprimir alevemente a quien tanto se debe, es una ingratitud que la libertad castiga y la Historia condena”. (1892)

“La Liga es un factor de innegable importancia para los que vemos en la instrucción del pueblo, la vía más positiva para mantener la libertad. (1892)

“Sólo con la buena educación podemos ser curados de los males políticos y sociales, porque la ignorancia es el germen de la extrema pobreza, de la corrupción, del crimen de la inmoralidad y del rebajamiento de carácter. Concertadas y en asecho contra el bienestar de la familia andan siempre la ignorancia y la pobreza que hay que combatir con la instrucción y la abundancia”. (1899)

“La injusticia, siempre rastrera é inclemente, hiere hondamente la existencia moral de su víctima, la desalienta, la descorazona y enerva; la miseria la prostituye y corrompe, y la instrucción aislada sin la justicia que la ampare, y sin el pan que le nutra la vida, es la semilla sembrada y fecundante que no tarda en producir cosecha de rebeldes”. (1904)

“Justicia, instrucción y pan, es lo que nuestro quebrantado pueblo necesita para que sean reales y fructíferos los principios justificativos de nuestra revolución, y para que tengamos país”. (1904)

“Mientras no se luche por evitar que nuestro pueblo, forzado por la falta de justicia, de instrucción y de pan, viniese a caer en la esclavitud de unos pocos amos, y tal vez extranjeros; mientras no luchemos y triunfemos contra la ignorancia y la miseria que tanto quebranta la vitalidad de nuestro pueblo, tendremos que llegar a convencernos que no tenemos país”. (1904)

Regreso y final

Al ocurrir el fin de la guerra de Independencia, Rafael Serra Montalvo permaneció en Nueva York, donde estudiaba su hija. Regresó a Cuba en 1902, acompañando al presidente electo Tomás Estrada Palma, quien fuera otro de sus grandes amigos. Participó en la política como miembro del Partido Moderado, después Conservador. En 1904 fue electo miembro de la Cámara de Representantes y se le reeligió en 1908.

Afectado por la arterosclerosis, falleció en La Habana el 24 de octubre de 1909. Tenía 51 años. Tras su deceso, El Diario de la Marina señaló:

“Ayer falleció en esta capital el representante por la provincia de Oriente señor Rafael Serra y Montalvo, que en vida de Martí fue su amigo y compañero en el periodismo. El cadáver del señor Serra ha sido tendido en la biblioteca de la Cámara y a su entierro, que se celebrará hoy a las cuatro de la tarde, concurrirán fuerzas armadas y elementos oficiales de diversas dependencias públicas. ¡En paz descanse!”. (ALH)

Busto de Rafael Serra Montalvo. Autor Tony López, 1944. Archivo del autor.

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