Nélida Estradet: un educador debe ser capaz de darlo todo por sus estudiantes

Para mí la experiencia más gratificante en el magisterio es ver al estudiante cumplir su sueño, saber que indirectamente contribuí a su formación integral.

Nélida Estradet Suárez no escogió el magisterio como su primera profesión. La máxima martiana Ser maestro es ser creador la impulsó a llevar sus dos gustos a la par: su amor por la tierra, por la ingeniería agrónoma, y su naciente deseo de educar.

Cuenta que en la Universidad de Matanzas  impartió clases como monitora de diferentes asignaturas, permaneció un tiempo como profesora adjunta hasta que se trasladó al Instituto Politécnico Álvaro Reynoso Valdés, del municipio de Matanzas.

“Allí me desempeñé como profesora en la especialidad de producción y productos agrícolas y además fui jefa de departamento. Trabajar con jóvenes me hizo enamorarme más de la profesión, porque el hecho de verlos crecer y motivarse por la misma carrera que estudié, me llenaba satisfacción”

A partir del 2004 realizó misión internacionalista en la República Bolivariana de Venezuela. Tenía como tarea asesorar al personal que laboraba en las misiones Robinson, Rivas y Sucre, cuyo propósito residía en eliminar el analfabetismo en el país y elevar el nivel educativo de los venezolanos. De igual forma como Asesora Integral preparó a facilitadores para que brindaran ayuda al programa Yo sí puedo, método educacional desarrollado en Cuba para la alfabetización de adultos.

Una de las experiencias más satisfactorias como asesora en la misión, según cuenta, fue ver a personas mayores aprender con los métodos cubanos, ver la alegría en sus rostros al escribir sus nombres y además el agradecimiento que mostraban hacia la Revolución Cubana y Fidel Castro.

Más de 15 años después Nélida recuerda cómo permanecieron en Venezuela para participar en la batalla por el sexto grado. No solo necesitaban conocer las letras y los números, sino que debían alcanzar un mayor desarrollo educativo.

“Una vez concluida esta etapa nos incorporamos al programa latinoamericano de Venezuela, esta vez ya en Cuba, desde Jagüey Grande. Allí impartimos clases a estudiantes de la escuela de formación de angolanos y mexicanos y asesorábamos los proyectos de las carreras que estudiaban”.

Actualmente Nélida labora como jefa del Departamento de Educación de Jóvenes y Adultos en la Dirección provincial de Educación de Matanzas. Asesora cerca de 35 Facultades Obrero Campesinas, centros educativos en penitenciarías ubicadas en los municipios de Matanzas, Colón, Perico y Jagüey Grande, escuelas de idiomas y aulas anexas en todos los territorios.

Ahora asesoro los diferentes programas educativos e intercambio con los profesores sobre las mejores maneras de llevar el contenido a los estudiantes. Hace unos años no ejerzo directamente el magisterio, pero a través de la supervisión de la educación en jóvenes y adultos me vinculo con los estudiantes, expresó Estradet Suárez.

«Cuando voy a un municipio y me habla un antiguo estudiante mío: Profe, ¿usted no me recuerda? Fue mi maestra de fitotecnia, me alegro demasiado, porque eso significa que logré un impacto en ellos, contribuí en su formación positivamente.»

Para ella un maestro debe ser simple, sincero, culto y capaz de darlo todo por sus estudiantes. Desde su puesto de trabajo intenta cada día ser mejor por ellos y hacia ellos transmitir amor. (ALH)

Arleen Dianet Matamoros Morales, estudiante de Periodismo

Acerca Arleen Dianet Matamoros Morales

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