En 1890 José Martí escribió extensamente acerca de un libro sobre Paraguay.
El 10 de abril de 1890 José Martí envió una larga carta a su amigo paraguayo José Segundo Decoud Domecq. En ella le comentó ampliamente acerca de un libro que había leído:
“No quería acusarle recibo de El Paraguay, de Bourgade, ni agradecerle por escrito la frase generosa con que me lo envía, hasta no acompañar la carta con los párrafos que escribí al vuelo sobre él a un periódico de México, que es el que tengo más cerca, de los que me dejan poner en sus columnas mi pensamiento libre. Pero esto ha de tardar demasiado, y no quiero que pase más tiempo sin que sepa el gusto y provecho con que leí El Paraguay, y sobre todo la última parte de él, que acaso hubiera producido más efecto entre los lectores comunes si la de la Naturaleza, que les interesa menos, no fuese de tanta extensión, y si en la de la Sociedad hubiese una pintura viva del carácter genuino, y a mi juicio creador, de los paraguayos”.
“Porque el oficio de estas obras es vulgarizar; y la estadística ha de ir de modo que parezca novela, y deje al lector enamorado del país a que se refiere, y convencido de su poder. El recuento, siempre un poco descarnado, de lo que un pueblo ha hecho, inspira menos confianza que la demostración acompañada del recuento de los factores de carácter y naturaleza, los factores constantes, que el pueblo tiene para hacer. De lo pintoresco no se puede prescindir. Las banderas, que presiden las marchas y llaman a pelear, son de colores. Y con habilidad y cariño se sale, al hablar de lo político, de los pasos más difíciles”.
“Pero el libro se lee de una sentada, y con interés continuo. Se ve que el autor es sincero, y que ha visto por sí. Sobra un tantico de personalidad en las observaciones, y en una que otra digresión; pero ¿a qué soldado, al contar una batalla, se le puede quitar el gusto de decir que estuvo en ella? El lenguaje es claro siempre, y nunca fatigoso. Los datos estadísticos no resultan tan vivos como pudiesen, por no llevar al calce las condiciones difíciles, cuando no insuperables que les dan mayor mérito y elocuencia. Mas la última parte, la del trabajo, es un modelo de concepción y exposición. El autor, útil y laborioso, se revela allí entero. Se conoce que fue ése su objeto principal; tanto, que en esa parte del libro están tal vez las páginas más animadas y atractivas que contribuyen tanto como los números a despertar la confianza en el país, y el amor a él. Yo no digo, por supuesto, en mi revista más que lo que pone al Paraguay donde se debe, con los datos que de este libro resultan, y quisiera, para el estudio de más seriedad que dedico a Centroamérica, que me mandase lo que tenga a mano de lo histórico y personal del país, porque lo que tengo es de enciclopedias y retazos, sin sabor ni color, como el café rehervido. Hablando del Paraguay, no es posible escribir un artículo: hay que hacer un canto, puesto que allí las cosas están aún en la época fuerte y nueva del poema. Y ya sé yo quién es uno de los héroes”.

El libro

El libro que José Martí valoró en esa carta fue, según los datos editoriales, Le Paraguay. Par le Docteur E. de Bourgade la Dardye. Ouvrage renfermant vingt-six gravures hors texte et une grande Carte du Paraguay gravée d’après les travaux personnels de l’auteur. Paris. Librairie Plon. E. Plon, Nourrit et Cie, Imprimeurs-Éditeurs. Rue Garancière, 10. 1889.
Le Paraguay está divido en tres partes: “La nature”, pp.13-144; “La société”, pp.145-238, y “La travail”, pp.239-443. No se conoce que José Martí haya publicado un análisis de este libro en algún periódico mexicano, como afirmó en la carta a Decoud.
Este libro tuvo una edición en inglés: Paraguay: the land and the people, natural wealth and comercial capabilities. By Dr. E. de la Bourgade la Dardye. English edition, edited by E. G. Ravenstein, F. R. G. S. With Map and Illustrations. London: George Philip & Son, 32 Fleet Street, E. C. Liverpool: 45 to 51 South Castle Street. 1892.
El autor
Raphaël Louis Emmanuel Eugène Ernest Bourgade la Dardye (1854-1909) fue un médico, viajero y escritor francés. Publicó además Sur la typhilite rhumatismale (1884), que fue la tesis que defendió para el doctorado en medicina. Fue enviado a Paraguay para estudiar la factibilidad y el eventual trazado de una línea de ferrocarril que uniera el frente marítimo de Brasil con Asunción y recorrió el país entre 1887 y 1888. Fue vicepresidente de la Academia de Ciencias de Paraguay. Otra de sus obras fue Archives d’hydrologie, revue des eaux minérales d’Auvergne et du plateau central de la France (1885).
