Cristal de Aumento: un viaje a la semilla

Poco más de veinte años han transcurrido desde mi primera lectura de Cristal de Aumento, el memorable compendio de la obra poética de Jesús Orta Ruiz (1922-2005), el Indio Naborí. Adentrarse en la selección realizada por la reconocida investigadora, editora y especialista María Eugenia Ascuy, que fue publicada en 2001 por Letras Cubanas, oficia un sugerente viaje a la semilla.

En septiembre último, como parte de las actividades de celebración por el centenario del maestro de la Décima Cubana, fue presentada la tercera edición del volumen poético _ reeditado en 2004 _, la cual inaugura esta vez la Biblioteca del Pueblo, nueva colección de la editorial Letras Cubanas.

Releer la poesía de Jesús Orta Ruiz, Premio Nacional de Literatura 1995, contenida en las 354 páginas de Cristal de Aumento, dispone el viaje imaginado. Los poemas compendiados, esos que conocí y disfruté desde muy joven en distintas publicaciones, me permiten rememorar las lecturas sorprendentes de entonces. Pero el orden dispuesto de los diversos poemarios que lo componen proponen cierto recorrido retrospectivo, que complementan la ilusión de un retorno a las raíces.

Cristal de Aumento se abre al lector con textos de Con tus ojos míos, Últimos cantares de Martín el Ciego, que son los propios cantares del poeta, quien con los años ha perdido la visión, y muestra el mundo a través de la mirada de su compañera de vida. 

                      ¡Ay, quién me diría que

                       los ojos que ayer canté

                       hoy fueran mis propios ojos!

Un recorrido matizado de metáforas, símbolos y sinestesias reproducen ante el lector los paisajes rurales que iluminaron su infancia, vivencias familiares, el descubrimiento del amor, el drama social y el inefable transcurrir del tiempo y de la vida.

Sonetos y cuartetos, la impronta del versolibrismo, que recuerda momentos inspirados del neopopularismo, y la magnífica y permanente impronta de la espinela, género del cual alcanzó las máximas cotas, la estrofa más arraigada en esta parte del mundo, conforman un volumen de irrepetible vuelo poético, donde la imprecisa noción de lo culto y lo popular se conjugan armoniosamente.

El valor y la agudeza poética con que Naborí expresa el inenarrable dolor del padre que sufre la pérdida del pequeño hijo, pueden explicar el unánime arraigo popular del Poeta. Tal vez por ello, nadie pudo cantar como él el dolor de un pueblo y ser comprendido por este desde la entereza y el entendimiento de ese dolor compartido. 

                          Una piedad de la muerte

                          hay en esto de mirarte

                          sin mirarte, y de palparte

                          sin palparte, ni tenerte;

                          pues evocarte, traerte

                          por la ruta de un clamor,

                          es endulzar el dolor

                          de la ausencia más glacial,

                          con un sabor de panal

                          que sólo fuera sabor.

                       

   La grandeza y el humanismo que trascienden de la obra poética de Naborí quedan meridianamente expresadas en el comentario de Cintio Vitier: «Solo sabemos qué es la poesía cuando la tenemos delante; abrir tu libro es sentirla hiriente y humilde como la misma vida”.

El Indio Naborí cantó la Patria como el primero de sus soldados, pero la vida le concedió valor y fuerza para cantar los goces, pasiones y padecimientos de la existencia, que recorren las páginas de Cristal de Aumento.

Concluye la antología con Rondeles, versos que Naborí sueña a dúo con otros grandes poetas de la lengua. Como para reforzar la idea de quién retorna a cantarnos desde tiempos pasados, aquellos que marcaron grandes hitos de las letras españolas, adopta la décima irregular como soporte del rondel.                          

Cristal de Aumento es un magnífico regalo para los amantes de una poesía de alto vuelo, que no abandona la hondura de la más entrañable expresión popular. Su lectura nos ofrece la extraordinaria oportunidad de viajar a la semilla, donde germinan genuinos valores de la cultura y la nación cubanas. (ALH)

Acerca Ángel Rodríguez Pérez

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