“Sigue sin aclararse si será ayuda en efectivo o material, y si se destinará a las necesidades más urgentes del momento para el pueblo, como combustibles, alimentos y medicinas”, escribió Rodríguez en sus redes sociales.
Sostuvo que “de todas maneras, aun tomando en cuenta la incongruencia de la aparente generosidad de parte de quien somete al pueblo cubano a un castigo colectivo por medio de la guerra económica, el gobierno cubano no tiene como práctica rechazar ayuda extranjera que se ofrece de buena fe y con fines genuinos de cooperación, ya sea bilateral o multilateral”.
“Tampoco tiene inconvenientes en trabajar con la Iglesia católica, con cuyo esfuerzo de cooperación tiene una experiencia larga y positiva de trabajo conjunto”, apuntó.
El titular manifestó que “estamos dispuestos a escuchar las características del ofrecimiento y la manera en que se materializaría”.
“Esperamos que sea libre de maniobras políticas e intentos de aprovechar las carencias y el dolor de un pueblo bajo asedio”, continuó.
Manifestó que la mejor ayuda que en este y en cualquier momento podría dar el gobierno de los EEUU al noble pueblo cubano es desescalar las medidas del bloqueo energético, económico, comercial y financiero, recrudecido como nunca antes en los últimos meses, lo cual afecta severamente a todos los sectores de la economía y sociedad cubanas.
La víspera, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, informó en la red social X que la situación del Sistema Electroenergético Nacional será particularmente tensa en estos días.
“Ese dramático agravamiento tiene una única causa: el genocida bloqueo energético al que Estados Unidos somete a nuestro país, amenazando con aranceles irracionales a cualquier nación que nos provea de combustible”, expresó el jefe de Estado. (ALH)
