Panamá elabora desde hoy el Plan Energético Nacional 2026-2040, que apuesta por la transición hacia fuentes más sostenibles y el fortalecimiento de la economía.

La estrategia de la administración de José Raúl Mulino, presentada la víspera por el ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, se sustenta en proyectos dirigidos a impulsar un modelo de desarrollo basado en la sostenibilidad, la seguridad energética y la generación de oportunidades.

La confección del programa tomará año y medio, período en el que se prevé la participación de diversos sectores del país para definir de manera planificada las prioridades y estrategias energéticas que marcarán el rumbo nacional en las próximas décadas, según explicó.

Orillac destacó que el Ejecutivo mantiene como prioridad fortalecer una matriz energética más sostenible, diversificada y eficiente, que contribuya tanto al crecimiento económico como a la protección del medio ambiente.

“El gobierno está enfocado en invertir en energía limpia. Hemos demostrado que con un crecimiento económico firme y un medio ambiente seguro podemos generar esperanza para el país. Buscamos garantizar la seguridad energética, su uso eficiente y el fortalecimiento de las fuentes renovables”, remarcó.

En ese sentido, el funcionario se refirió al avance del proyecto de interconexión eléctrica entre Colombia y Panamá, una iniciativa estratégica que, según subrayó, registra progresos significativos gracias a la coordinación interinstitucional impulsada por la actual administración.

“Por primera vez estamos viendo avances reales en este proyecto, que ha tenido más de 20 años de discusión. Hoy existe una mesa institucional que da seguimiento y pone a las entidades a trabajar de manera coordinada”, manifestó.

Este megaproyecto es ejecutado por Interconexión Eléctrica Colombia Panamá S.A. (ICP), una empresa conjunta conformada por la Empresa de Transmisión Eléctrica S.A. (Etesa) de Panamá y el Grupo ISA de Colombia.

La interconexión eléctrica es uno de los tres componentes del denominado Corredor Ambiental Sostenible. Los otros dos corresponden a planes de infraestructura vial, y de electrificación rural, conoció Prensa Latina.

La finalidad de la interconexión Panamá-Colombia es fortalecer la seguridad y resiliencia energética del istmo, habilitar el intercambio eléctrico entre regiones y promover oportunidades de desarrollo en los territorios involucrados. Tres tramos componen la línea: el primero con una extensión de 220 kilómetros entre la ciudad de Panamá y Mulatupu, Kuna Yala; luego un tramo marino hasta Necoclí, en Colombia; y un último tramo terrestre hasta Montelíbano. Su capacidad de transporte será de 400 megavatios. (ALH)

Tomado de Prensa Latina

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