Hitos de la ciencia en 2022 (II y final)

Seguimos repasando los avances científicos más aplaudidos por la revista Science y valorando su relevancia tras acabarse el calendario de 2022. En ese cometido, sin duda alguna, ya va siendo hora de hablar un poco de la misión DART, con la que la NASA desvió la trayectoria de un asteroide por vez primera.

La histórica misión DART

El asteroide Dimorphos, alrededor del cual orbita la luna Dydimos, fue el elegido para esta misión. Se encuentra a millones de kilómetros de la Tierra, pero eso no impidió que el 26 de septiembre la NASA impactara contra él una nave espacial, alterando para siempre su órbita.

Cuando la sonda Double Asteroid Redirection Test (DART), del tamaño de un frigorífico, se estrelló a unos seis kilómetros por segundo contra Dimorphos, de 160 metros de ancho, celebraron el primer simulacro de una misión cuyo fin era el entrenamiento para cualquier posible defensa planetaria que fuera necesaria.

La NASA buscó acercar ligeramente a Dimorphos a su compañero, acortando su período orbital, y lo consiguió, según se reveló poco tiempo después. Sus responsables informaron que el impacto alteró la órbita de Dimorphos alrededor de Didymos en 32 minutos, reduciéndola de 11 horas y 55 minutos a 11 horas y 23 minutos. Se demostraba así una estrategia que se podría seguir si algún día un asteroide amenaza la Tierra. Y de paso, este logro no dejó de ser realmente espectacular, como sacado de una película de ciencia ficción.

La misión DART fue un paso sin precedentes para la defensa del planeta ante amenazas espaciales. Foto: Simulación digital, National Geographic

El avance de la IA

El debate de la Inteligencia Artificial avanzando en campos antes exclusivamente humanos, como la ciencia y el arte, este año ha sido más atizado, y para bien. Este 2022 llegaron las pruebas visualmente más asombrosas —que inundan las redes sociales— y las aportan los modelos de texto a imagen para resultar en increíbles obras.

Utilizan el aprendizaje automático para emparejar palabras con imágenes online, encontrando patrones que permiten generar nuevas imágenes basadas en nuevos textos.

Un ejemplo perfecto de lo sofisticado de estas IA es el programa DALL-E, del laboratorio de investigación OpenAI, que ha implementado una técnica de aprendizaje automático llamada difusión, con la que las imágenes surgen del «ruido», guiadas por el contexto o las descripciones del texto.

Este año se han presentado varios modelos de este tipo, y un artista que utilizó uno de ellos logró un hito sin precedentes: ganó un concurso de bellas artes. Al mismo tiempo, Meta, Google y otras empresas han lanzado modelos de difusión capaces de crear videos, mientras siguen las aplicaciones creativas de la IA en ciencia.

El virus detrás de la esclerosis múltiple

Este año también se logró otro gran hito en el campo de la Medicina. Se ha demostrado que un virus del herpes común, el de Epstein-Barr, es un factor esencial en la esclerosis múltiple (EM), una enfermedad en la que el sistema inmunitario ataca a las neuronas.

Se espera que este avance conduzca a nuevas formas de tratar o prevenir este trastorno, que provoca síntomas leves en algunos afectados, pero a otros les incapacita gradualmente para hablar o caminar.

Desde hacía tiempo el principal sospechoso de la enfermedad era el virus de Epstein-Barr, que infecta a la mayoría de las personas en la infancia y permanece latente en algunos glóbulos blancos y es transmitido principalmente a través de la saliva.

Para confirmar la relación entre el virus de Epstein-Barr y la enfermedad, varios epidemiólogos examinaron 20 años de historiales médicos de más de diez millones de militares estadounidenses. Con ese estudio comprobaron que prácticamente todos los 801 soldados que desarrollaron EM dieron positivo en las pruebas del virus de Epstein-Barr. Y entre los que inicialmente dieron negativo, una infección posterior multiplicó por 32 el riesgo de padecer esta enfermedad, según informaron en Science. Las investigaciones continúan con la vista puesta en el desarrollo de nuevos fármacos.

Con tales logros como botón de muestra, se puede decir que 2022 fue un año inquieto en cuanto a ciencia, y logró recuperar ritmos investigativos previos a tiempos de pandemia, cuando muchos estudios se vieron afectados. Confiemos en que más allá de esta tradicional selección de Science haya mucha buena ciencia haciéndose en disímiles lugares del mundo, y esperemos, siempre optimistas, a que pueda abrirse paso entre los intereses económicos, siempre amenazantes, y llegar a la gente que más la necesita, en 2023. (ALH)

En la esclerosis múltiple, las células de la microglía dañan la vaina de mielina de los axones de las neuronas. Foto: Tomada de Adobe Stock.

Tomado de Juventud Rebelde

Acerca Redacción TV Yumurí

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *