Las altas temperaturas, superiores a los 35 grados Celsius, llevaron a cientos de bañistas a buscar alivio en aguas fluviales, cuyo peligroso caudal fue subestimado.
La policía germana admitió este domingo que «debemos considerar lo peor» tras la desaparición de tres personas en el Rin, cuyos cuerpos aún no han sido hallados pese a la suspensión de la búsqueda por la noche.
En Alemania, un hombre de unos cincuenta años y dos jóvenes de 23 y 27 años, estos últimos no nadadores, fueron arrastrados por la corriente en Düsseldorf, Colonia y Duisburgo.
En Francia, medios locales reportaron la muerte de cuatro adolescentes en distintas regiones. Un joven de 17 años pereció el sábado en el río Dordoña, cerca de Bergerac, donde el termómetro supera los 35 grados desde el miércoles. Ese mismo día, un adolescente de 16 falleció en Dunkerque, y el viernes dos menores se ahogaron en el río Doubs, en Besanzón.
Mientras, en Países Bajos, una mujer de 42 años murió en el río Waal, provincia de Gelderland, cuando intentó rescatar a varios niños que cayeron al agua. Según el diario HLM, la mujer logró ponerlos a salvo, pero luego desapareció bajo la corriente; su cadáver fue localizado al anochecer.
La agencia Le Figaro precisa que las temperaturas rondarán los 39 grados Celcius en París el miércoles, con un «domo térmico» que cubrirá toda Francia, superando en 20 grados los promedios estacionales. Este fenómeno, vinculado al cambio climático, multiplica los incidentes en playas y ríos de media Europa, según los expertos consultados. (ALH)
