El escritor y diplomático inglés Richard James Cay participó en sucesos importantes de la historia matancera.

Varios textos sobre la historia de Matanzas hacen referencia a la presencia, en nuestra ciudad, de Richard o Ricardo James Cay. Inglés de nacimiento, este sobresalió inicialmente como poeta y traductor, pero también fue naturalista y más tarde se destacó como diplomático en La Habana. Esta reseña trata acerca de la vida de este hombre, quien estuvo vinculado a varios acontecimientos notables de nuestro pasado.

Poeta y traductor

Richard J. Cay fue conocido en Matanzas, en primer lugar, como poeta y traductor. El 13 de septiembre de 1860 el periódico Aurora del Yumurí informó lo siguiente a los lectores matanceros:

“Cuban Messenger. Este excelente periódico trae en su número del sábado 8 una poesía (El Alba) de Don J. Jacinto Milanés traducida al inglés por el joven Mr. Cay en su correspondencia matancera. Nos parece bastante exacta y en ello demuestra nuestro buen amigo D. R. J. Cay que si su idioma nativo es el de la gran Albión, no le es nada extraño el de Castilla, aun en el elevado y armonioso conque nuestros poetas nacionales expresan sus vivas inspiraciones”.

Tras la fundación del Liceo Artístico y Literario de Matanzas en 1859, Richard J. Cay se vinculó estrechamente a la institución. Dio a conocer, en la revista Liceo de Matanzas, el poema “Ramón de Palma” en 1860 y en 1861 “La queja y el consuelo”. En los Juegos Florales del del año 1861 se premió una composición suya: “Quintana´s Death, que se conoció en español como “Oda a Quintana”. Esta se publicó en el volumen dedicado a este evento. Fue además vocal de la Sección de Literatura, donde a partir del 5 de abril de 1866 impartió clases de inglés.

Poema que Richard J. Cay dedicó a la muerte de Ramón de Palma. Archivo del autor.

El naturalista

Richard J. Cay sobresalió como aficionado a las ciencias naturales. Se dedicó, según las evidencias, a la botánica y la malacología, como coleccionista principalmente. Acerca de esta faceta de su vida, Carlos M. Trelles añadió lo siguiente:

“Culto naturalista y literato inglés, miembro de la Soc. de Hist. Nat. de Boston. Residió en Matanzas y la Habana y poseía un herbario de plantas cubanas en 1865”.

Esta condición le hizo vincularse a un grupo de entusiastas naturalistas residentes en Matanzas. Junto a dos de ellos, Sebastián A. de Morales y Manuel J. Presas, firmó el 15 de julio de 1864 una solicitud a la Junta Directiva del Liceo de Matanzas para fundar una Sección de Ciencias. Esta institución, primera de carácter científico en suelo yumurino, se creó el 2 de noviembre de 1864. Richard J. Cay estuvo entre sus fundadores.

En la Sección de Ciencias, Richard J. Cay se desempeñó como secretario, aunque por poco tiempo. Fue el encargado de traducir la la Constitución del Liceo de Historia Natural de Nueva York, que se tomó como referencia para elaborar el reglamento de la nueva sección. También presentó unas descripciones de plantas de la familia Malpighiaceae y comentó acerca de varios ejemplares curiosos de una especie de anélido, un erizo marino de la tribu Spatangus y el molusco Aplysia protea.

Además, estuvo entre los redactores del Repertorio Físico-Natural de la Isla de Cuba, revista científica que Felipe Poey publicó en La Habana entre 1865 y 1868. Donó el libro las Memoirs read before The Boston Society Of Natural History; Being A New Series (1866) para la biblioteca científica de la Sección de Ciencias. El nombre de Richard J. Cay fue incluido en el volumen The Naturalists’ Directory, part II, North America And The West Indies, que publicó el Essex Institute en 1866.

Hizo las siguientes donaciones para el Museo de Historia Natural que estableció la Sección de Ciencias en 1866: un ejemplar de cuarzo jaspe de Rancho Veloz, un guincho macho joven disecado, una hermosa madrépora (Meandrina) encontrada en la bahía de Matanzas y una colección de 267 monedas de cobre y 56 de plata.

El diplomático

Durante los años 80 de siglo XIX, Ricardo J. Cay se vinculó al Consulado de China en La Habana. El 22 de septiembre de 1885, el Diario de la Marina insertó la siguiente noticia:

“Nuestro distinguido amigo particular el Sr. D. Ricardo J. Cay, Secretario del Consulado General de China en esta isla, acaba de recibir una condecoración muy honrosa, por los servicios que ha prestado en ese puesto, secundando perfectamente las miras y los deseos del Sr. Cónsul General. Em Decreto Imperial, ha sido agraciado por el Gobierno Chino, con la alta distinción de la placa de tercer grado de tercera clase de la Estrella Preciosa de China, con perla de zafiro, correspondiente al grado de mandarín de cuarta clase. Felicitamos con tan motivo al Sr. Cay, que tan conocido y apreciado es en la Habana”.

El 11 de octubre de 1894 el Diario de la Marina informó que Richard J. Cay se había encargado, interinamente, de la Cancillería del Consulado General de China en La Habana. Diez años más tarde, ya en la República, aún continuaba acreditado como diplomático ante el gobierno cubano.

Otras facetas de la vida de Richard James Cay es que formó parte de la Sociedad de Estudios Económicos, establecida en La Habana en 1886. Desde la fundación de esta asociación se le eligió como uno de sus “consejeros”. En 1890 era socio gerente de la Casa comercial Deulofeu, hijo y Cía.

De acuerdo con el historiador matancero Carlos M. Trelles, Richard J. Cay nació en 1828 y falleció en 1904. No obstante, en el Diario de la Marina está asentado que falleció a los 76 años, víctima de “asma cardíaca”, el 28 de abril de 1903, en su casa de Cerro número 559. (ALH)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *