El biofertilizante IHPLUS® BF gana espacio en la agricultura cubana por sus resultados en diversos cultivos y su enfoque sostenible. La Estación Experimental de Pastos y Forrajes “Indio Hatuey” en Perico, impulsa el producto, que ya cuenta con reconocimiento del Ministerio de la Agricultura desde 2022 y varios premios nacionales por su impacto en la producción.

La planta productora alcanza un volumen anual de un millón de litros. Este desarrollo no solo respalda su uso como biofertilizante, también abre nuevas aplicaciones. Productores destacan su efecto como repelente de plagas, así como su utilidad en la reducción de olores y el control de vectores en sistemas pecuarios. Además, su acción como probiótico en animales amplía su valor dentro de la producción agropecuaria.

El proceso de obtención responde a principios ecológicos. El producto surge a partir de microorganismos presentes en la naturaleza, sin manipulación genética. La tecnología emplea una fermentación sólida y dos líquidas. Cada etapa recibe controles de calidad antes de su uso, lo cual garantiza estabilidad y efectividad en diferentes escenarios productivos.

El IHPLUS® BF estimula el crecimiento vegetal, fortalece la vida biológica del suelo y favorece la liberación de nutrientes esenciales. También promueve un sistema radicular más fuerte y admite su combinación con otros insumos agrícolas. Dichos atributos inciden en mayores rendimientos y mejor calidad en las cosechas.

Para ampliar su alcance, la institución desarrolla acciones dirigidas a los territorios. En el municipio de Colón se organizan talleres con cooperativas y actores del sector agrícola. Las actividades buscan socializar conocimientos y experiencias sobre el uso del producto. Asimismo, ferias locales permiten la entrega gratuita del biofertilizante, con el fin de que los productores comprueben sus beneficios en condiciones reales.

“Resulta necesario acercar el producto a los municipios para facilitar su acceso y multiplicar su impacto”, afirmó Saray Sánchez Cárdenas, directora de Ciencia, Tecnología e Innovación de la estación. En ese sentido, avanzan gestiones para establecer puntos de distribución en la urbe colombina y otras localidades, lo cual evitará traslados hacia la sede principal y favorecerá una adopción más amplia.

Un grupo de clientes del territorio que ya emplea el biofertilizante confirma sus efectos positivos, aseveró Saray Sánchez. Los resultados constituyen una referencia clave para otros agricultores interesados en incorporar prácticas más sostenibles y eficientes. La estrategia territorial fortalece así el vínculo entre ciencia y producción, con beneficios directos para el desarrollo agrícola local.

Leonardo Pérez Mangano, estudiante de Periodismo/Radio Llanura de Colón

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *