La directora de la Estación Experimental Agroforestal Itabo, institución dedicada a la investigación y conservación de recursos forestales y agropecuarios en la provincia de Matanzas, destacó el impacto de la incorporación al Programa para la transición hacia municipios sostenibles en Cuba.
Según explicó Yenisleidy Sánchez Querol, esta iniciativa permitirá ampliar la comercialización de esquejes de guayaba mediante la introducción de nuevas variedades que aún no se encuentran en viveros locales.
Durante el taller para definir las cadenas de frutales y vegetales desarrollado en Varadero, la directora precisó que el proyecto, además de fortalecer la producción, abre oportunidades de capacitación para los técnicos de la estación, quienes recibirán apoyo del Instituto de Fruticultura y de la Estación Experimental de Alquízar.
“Siempre estamos dispuestos a aprender más, y este intercambio de experiencias enriquecerá nuestro trabajo”, aseguró.
Uno de los avances más significativos será la modernización del vivero de Itabo, actualmente deteriorado. Gracias al proyecto se implementará un sistema de riego con energía solar, lo que garantizará la disponibilidad de agua y reducirá la dependencia de combustibles fósiles.
“El agua es vital para los esquejes de guayaba, y con independencia energética aseguramos la calidad de la producción”, subrayó Sánchez-Querol. La estación cuenta con una plantilla aprobada de 41 trabajadores, de los cuales 31 están activos. Cuatro mujeres participan directamente en el proyecto, dos de ellas jóvenes menores de 35 años.
Para la experta, la participación en talleres auspiciados por Municipios Sostenibles es una experiencia enriquecedora, pues permitió trabajar en equipo, compartir conocimientos y comprobar que la unión fortalece los resultados. Finalmente, resaltó que el proyecto abre la posibilidad de expandirse más allá de Matanzas y apoyar a otras localidades que forman parte de la iniciativa.
“Es una oportunidad que nos impulsa a seguir creciendo”, afirmó. El programa promueve un modelo de desarrollo municipal ecológico y descentralizado, que fomenta la autosuficiencia y la sostenibilidad alimentaria y energética, sustentado en los principios de circularidad en consonancia con la Constitución cubana de 2019 y el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hacia 2030.
Dichas acciones se desarrollarán en territorios como Guanabacoa (La Habana), Isla de la Juventud, Martí (Matanzas), Manicaragua y Remedios (Villa Clara), así como Yaguajay, Trinidad y Cabaiguán (Sancti Spíritus).
La iniciativa cuenta con el apoyo de la Unión Europea, está coordinada por la Agencia Italiana de Cooperación para el Desarrollo y se implementa en alianza con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, junto al Ministerio de Economía y Planificación (MEP) y el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), a través de su Centro de Desarrollo Local y Comunitario (CEDEL).
