A las 18 urbes italianas que el pasado domingo se encontraban en la lista de emergencia máxima, incluidas Ancona, Bolonia, Bolzano, Brescia, Milán, Florencia, Frosinone, Milán, Perugia, Pescara, Rieti, Roma, Turín, Venecia, Verona, Viterbo, Latina, Bari y Génova, se añadieron en esta jornada las de Campobasso, Nápoles, Palermo y Civitavecchia.
Para el martes la cifra ascenderá a 25 ciudades, con la inclusión de Trieste, Catania y Cagliari entre las localidades en alerta roja, donde será necesario extremar las medidas de precaución, apunta una nota publicada en el sitio digital informativo del canal televisivo Sky TG24.
Sin embargo, los meteorólogos consideran que los picos térmicos entraron esta semana en su fase final, mientras partes médicos evidencian que, hasta el momento, las consecuencias han sido menos graves que en otras naciones europeas, como España, Francia y Alemania.
“Según los datos de los que disponemos, hasta la fecha en Italia no se ha registrado un aumento de la mortalidad entre los mayores de 65 años”, aseguró Mara Campitiello, jefa del Departamento de Prevención, Investigación y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Salud, en declaraciones a SkyTG24.
“Italia, a diferencia de Francia o el norte de Europa, está acostumbrada a estas temperaturas, y sencillamente, estamos mejor preparados”, declaró la experta, y se refirió a que el porcentaje de sistemas de aire acondicionado en los hogares es significativamente mayor.
La especialista recordó que la Sala de Control de Olas de Calor de esta nación europea está activa desde 2025, y que el plan nacional de respuesta ante este fenómeno entró en vigor desde el pasado 25 de mayo.
“Es necesario proporcionar a la ciudadanía información precisa, sin alarmismos, sino evaluando el peligro real, especialmente para los grupos más vulnerables, como las personas mayores, los niños y las mujeres embarazadas”, aseveró.
En tal sentido, “hace unos días también emitimos una circular alertando a todos los servicios de urgencias y a las regiones para que activen las redes de respuesta médica, incluyendo a los médicos de familia y los centros comunitarios”, agregó Campitiello. (ALH)
