No ha sido el mejor arranque de año para el Proyecto de Desarrollo Local ATENUM. Sin embargo, detrás de las cifras del primer trimestre de 2026 se esconde una historia de resiliencia científica y reconversión estratégica.
Así lo reveló el ingeniero Harold Cárdenas Betancourt, director del proyecto, durante su intervención en el reciente Consejo de Dirección de la Universidad de Matanzas (UM), donde presentó el informe económico de la gestión de este proyecto. «Los resultados han sido muy discretos», apuntó al detallar que actualmente solo se ha comercializado el servicio DUCAR —como se conoce a los Sistemas de Protección Anticorrosiva y Conservación (SIPAYC) aplicados al transporte-
Las causas responden a una combinación de factores externos que ningún plan puede eludir del todo: escasez de materias primas —en particular aceites usados, pues muchos de los suministradores no han logrado aportar las cantidades requeridas— y la crisis energética nacional, que ha reducido la demanda de servicios de conservación de carrocería.
Para contrarrestar esta situación, el proyecto trabaja en el establecimiento de nuevas alianzas estratégicas con entidades como CIMEX y la Antillana de Acero, con el objetivo de asegurar materias primas de importación para la fabricación de disoluciones de fosfatado, así como aditivos modificadores del fraguado de hormigones, desmoldantes, barnices y otros productos para el tratamiento y la protección superficial.
El debate en el Consejo de Dirección coincidió en un punto: la verdadera apuesta es desplegar una estrategia de diversificación basada en los resultados científico-técnicos de la UDI-CEAT.
Otro de los aspectos evaluados, durante el encuentro, fue la transición energética. ATENUM asume la necesidad de incorporar tecnologías para sustituir la generación de vapor convencional por fuentes renovables, lo que no solo alivia la presión sobre el sistema energético nacional, sino que posiciona al proyecto como un referente de sostenibilidad dentro de la propia universidad.
Por otra parte, Cárdenas Betancourt confirmó un contrato de producción cooperada con la Empresa de Grupos Electrógenos de Fuel Oil (EMGEF). Gracias a este acuerdo, ATENUM podrá disponer de aceites usados para fabricar grasas de conservación y mástiques asfálticos modificados con polímeros. Además, se propuso extender esta experiencia a la Empresa de Grupos Electrógenos y Servicios Eléctricos Geysel, cuya dirección ya aceptó la propuesta.
A pesar del contexto adverso, el proyecto cerró el trimestre sin pérdidas. Cárdenas informó que ATENUM cuenta con algunas reservas acumuladas, lo que le permite, en una primera etapa, sortear las dificultades sin afectar su operación ni su capacidad de reinversión.
La Dr. C. María de Lourdes Artola, vicerrectora de la academia yumurina, sintetizó en su intervención los retos de lo que se espera de ATENUM: «Necesitamos desarrollar nuevas capacidades científicas que nos permitan no solo diversificar, sino liderar la transición hacia una matriz productiva más sostenible».
ATENUM no está exento de dificultades, pero su mayor fortaleza estará en su capacidad de reconvertirse sobre la marcha para transformar restricciones en oportunidades.
La gama de productos y servicios ATENUN está distribuida en varias líneas fundamentales: la producción de tensoactivos, aditivos para morteros y hormigones, grasas de conservación, mástiques asfálticos, disoluciones de fosfatado, ceras abrillantadoras e impermeabilizantes, bajo la marca DISTIN. A ello se suman servicios anticorrosivos de alta gama avalados por más de 40 años de experiencia y tecnología innovadora cubana. Un portafolio diverso que, justamente, constituye la materia prima científica para seguir trabajando de este proyecto.
Yasnier Hinojosa/ perfil de Facebook Universidad de Matanzas
