El 29 de abril marca una fecha triste en la memoria de la ciudad de Matanzas. Ese día pero del año 1956 mientras el país sufría la dictadura de la dictadura de Fulgencio Batista, un grupo de 55 jóvenes decide asaltar el Cuartel Goicuría. El silencio no es opción; el objetivo es tan audaz como peligroso.

Tras tomar la mina de Margot para asegurar transporte y municiones el comando parte hacia la fortaleza. Antes de llegar al lugar una guarnición arremete contra ellos.
Reynold García, el alma de la acción, cae primero. La avalancha de balas no deja espacio a la supervivencia. Aunque la acción militar no logra su objetivo inmediato, el sacrificio no resulta en vano. El Goicuría constituye un símbolo de resistencia que impulsa a las futuras generaciones.
El 29 de abril de 1960, el entonces Cuartel Goicuría abandona su realidad de antro de tortura y se transforma en el centro escolar «Mártires del Goicuría». Hoy, a 70 años de aquel gesto de audacia, resuena el eco de los disparos de libertad como ejemplo de valentía y amor a la Patria.
