Aunque de forma indirecta, José Martí también mencionó la obra Tartufo, de Moliere.
José Martí mencionó el Tartufo, de Moliere, en 1887. Aunque fue de forma indirecta, permite conocer su visión de esta célebre obra:
En “Correspondencia particular de El Partido Liberal”, El Partido Liberal, Nueva York, 23 de marzo de 1887:
“Por la ley o por el diente, aquí ha de haber justicia. Los que la desean, los que se quejan de falta de ella, las clases desacomodadas, suelen pedirla mal, o tomarla por su mano; pero se les ve ya moverse en la cosa pública como en morada propia, y los que quisieran resistirles, o aplazar su advenimiento, andan delante de ellos como Tartufos despedidos, que vuelven la cara lívida y sonriente, saludando y ofreciéndose con exagerada solicitud, cuando ya tienen la bota en los faldones, y el palo se cierne sobre sus cabezas, buscando el lugar por donde quedará mejor muerta la hipocresía”.
En “Cartas de José Martí”, La Nación, Buenos Aires, 4 de mayo de 1887:
“Por la ley o por el diente, aquí ha de haber justicia. Los que se quejan de falta de ella, la clase desacomodada, suele pedirla mal, o tomarla por su mano, pero se les ve ya moverse en la cosa pública como en morada propia; y los que quisieran resistirles, o retardar su advenimiento, andan delante de ellos como Tartufos despedidos, que vuelven la cara lívida y sonriente, saludando y ofreciéndose con exagerada solicitud, cuando ya tienen la bota en los faldones”.

El libro
Los datos de portada de una de sus ediciones dicen lo siguiente:
El Tartufo. Comedia en cinco actos compuesta en francés por J. B. Roquelin de Moliere. Representada por la primera vez el 5 de agosto de 1667. Traducida al castellano en prosa. Caracas. Imprenta de Valentín Espinal. 1832.
Tartufo es el personaje principal de esta célebre obra de teatro.
El autor

Jean-Baptiste Poquelin (1622-1673), conocido como Molière, fue un escritor francés. Desde su infancia se interesó por el teatro. Estudió en el Collège de Clermont. Más tarde fue tapicero real de Luis XIII y conoció y se relacionó con la familia de comediantes Béjart. Fue fundador del Ilustre Teatro con Madeleine Béjart. Trabajó como actor durante cinco años y en ese tiempo realizó giras por toda Francia. Al regresar fue favorecido por el Rey, lo cual aumentó su popularidad. En 1664 fue nombrado responsable de las diversiones de la corte. Su compañía fue convertida después en Compañía Real. Se le considera el padre de la Comédie Française y el autor más interpretado a nivel mundial.
Entre sus obras sobresalen Le Médecin volant (1645), L’Étourdi ou les Contretemps (1655), Le Docteur amoureux (1658), Les précieuses ridicules (1659), Sganarelle (1660), L’école des maris (1661), L’École des femmes (1662), Le Mariage Forcé (1663), La Princesse d’Élide (1664), Tartuffe (1664), Dom Juan (1665), Le Misanthrope ou l’Atrabilaire amoureux (1666), Le Médecin malgré lui (1666), Georges Dandin (1668), L’Avare, 1668, Amphitryon (1668), Monsieur de Pourceaugnac (1669), Le Bourgeois gentilhomme (1670), Les Fourberies de Scapin (1671), La comtesse d’Escarbagnas (1671), Les Femmes savantes (1672) y Le Malade imaginaire (1673).
