Aseguró que las labores de búsqueda, rescate y salvamento se mantienen y que las brigadas de voluntarios internacionales permanecen activas, aun cuando el tiempo transcurrido desde el fenómeno juega en contra de la esperanza de encontrar sobrevivientes.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, decretó siete días de duelo nacional a partir de las seis de la tarde del miércoles 1º de julio. “Hoy acompañamos en el dolor a las familias que han perdido a sus seres queridos y elevamos nuestras oraciones por los heridos, las personas desaparecidas y las comunidades afectadas”, reza el comunicado emitido por la mandataria.
La capacidad institucional para responder a la tragedia se vio rebasada, sobre todo en las primeras horas. Han surgido voces de reclamo que denuncian que los cuerpos de seguridad del Estado tardaron demasiado en activar una respuesta coherente.
“Los primeros dos días trabajamos a puro pulmón y oído. No teníamos la tecnología avanzada que llegó después, pero sabíamos que cada minuto costaba una vida”, relata Carlos Vielma, un bombero de Caracas que acudió a atender la emergencia en La Guaira. “Sacamos personas usando palancas y gatos hidráulicos de talleres mecánicos”, enfatizó.
Bomberos, funcionarios de Protección Civil y cientos de voluntarios y familiares de personas atrapadas bajo los derrumbes fueron la principal fuerza de rescate que operó en las primeras horas, según testimonios.
Alexander Delgado contó a Reuters que viajó de Aragua a La Guaira junto a un grupo voluntario un día después de los temblores. “Tú ves acá pura gente de la comunidad, nada más están los bomberos, los Topos (equipo mexicano de rescate), pero aquí tú no observas al Estado como tal”, lamentó.
Las palabras del voluntario coincidieron con una denuncia recurrente que consiste en que mientras bomberos, efectivos de Protección Civil y brigadas extranjeras se dedican a remover escombros, funcionarios militares se limitan a observar o resguardar los perímetros.
Hospitales en alerta
Otra cara de la situación se observa en los centros hospitalarios. Eugenio Cova, de la Unidad de Traumatología del Hospital José Gregorio Hernández, en el oeste de Caracas, declaró a Associated Press que luego de los primeros días de la emergencia uno de los mayores peligros que enfrentan son las enfermedades infecciosas. “Ya pasamos el periodo de los traumas complejos, que van a seguir llegando, pero ahora vienen complicados con infecciones”.
Lorena Acuña, médica del área de pediatría del hospital Domingo Luciani, en el este de la ciudad, declaró que lo que más hace falta son antibióticos: “del resto de los insumos de verdad estamos bien, pero si pueden acercar este tipo de medicamentos lo agradeceríamos demasiado”.
En el hospital Miguel Pérez Carreño, en el oeste de la capital, el médico Raúl Pérez indicó que se necesitan toda clase de insumos. “Tenemos bastantes reservas y hemos recibido muchas cosas, pero también tenemos demasiados pacientes”, explicó.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, recorrió el miércoles los principales hospitales de Caracas en una inspección concentrada en constatar la capacidad operativa real de los centros, verificar el suministro constante de material médico quirúrgico y evaluar el estado de las instalaciones.
Por su parte, el ministro de Salud, Carlos Alvarado, informó que en La Guaira están activos 6 mil 400 médicos, incluyendo la Misión Médica Cubana y brigadas movilizadas desde otras regiones del país.
La Organización Panamericana de la Salud llamó este miércoles a recaudar unos 24 millones de dólares que destinará a un fondo de emergencia con el fin de “apoyar la respuesta en salud y la recuperación temprana tras los devastadores terremotos”.
Estados Unidos en el terreno
El Comando Sur informó que más de 900 efectivos estadunidenses operan en Venezuela para atender el desastre. El buque de transporte Fort Lauderdale atracó en el puerto de La Guaira para entregar suministros y un avión logístico aterrizó “con camiones militares de transporte de tamaño mediano, vehículos todoterreno de alta movilidad y capacidades de ambulancia militar”, según comunicó la embajada en Caracas.
El gobierno venezolano desmintió que hubiera tomado el control operativo del puerto, como circuló en redes. “No existe forma alguna de que Estados Unidos u otro país controle una institución en la República Bolivariana de Venezuela”, publicó Miraflores en redes sociales.
El general Francis Donovan afirmó que no está prevista una misión prolongada en el terreno: “no se habla de quedarnos, esto hacemos, nos vamos cuando terminemos”. (ALH)
