El presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan, abogó por reformar el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas mediante la eliminación del mecanismo de veto y la creación de un nuevo sistema representativo, divulgó hoy la agencia Anadolu.
Según la fuente, Erdoğan hizo estas declaraciones a periodistas en la Casa Turca de Nueva York, al margen de su participación en las sesiones de la Asamblea General de la ONU, al responder sobre su visión de la estructura del organismo.
El mandatario afirmó que Türkiye está dispuesta a asumir responsabilidades en un proceso de reforma de Naciones Unidas y cuestionó que una organización que representa a más de 190 países esté condicionada por el poder de veto de solo cinco Estados.
«Esta estructura injusta no puede mantener la estabilidad y la paz mundiales, ni defender los principios fundamentales que estableció, ni cumplir sus promesas a la humanidad», señaló.
Erdoğan subrayó que la reforma no debe plantearse únicamente en términos de una mayor influencia de Türkiye, sino de garantizar una representación más equitativa de África, Asia, América Latina, el mundo islámico, Europa y las demás regiones.
«Eliminemos el mecanismo de veto del Consejo de Seguridad, alejémonos de un modelo de la ONU que protege solo a cinco miembros para pasar a un mecanismo que integre y dé cabida a todos ellos, y elevemos el estatus de la Asamblea General, haciéndola más poderosa y eficaz», afirmó.
El derecho de veto permite a cualquiera de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad —Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Rusia y China— impedir la aprobación de una resolución sustantiva, incluso cuando cuente con el respaldo de la mayoría de los restantes integrantes del órgano.
El presidente turco planteó, además, la necesidad de establecer un sistema en el que los miembros ejerzan sus funciones durante períodos determinados y quienes aspiren a regresar a esos puestos deban obtener nuevamente la confianza de la comunidad internacional.
«Que todos los miembros de la ONU propongan soluciones y tomen decisiones para abordar los problemas del mundo —no solo los cinco miembros permanentes—, pues el mundo ya no necesita nuevos muros, sino nuevos puentes», expresó.
Erdoğan sostuvo que los acontecimientos registrados en Siria, Iraq, Ucrania, África y Myanmar, así como la guerra en Gaza, han reforzado, a su juicio, los argumentos a favor de una reforma de Naciones Unidas.
Consideró asimismo que numerosos problemas regionales se agravaron como consecuencia de decisiones adoptadas en el pasado y afirmó que, de haberse atendido oportunamente las advertencias formuladas por su Gobierno, se habrían evitado pérdidas humanas.
El mandatario turco también se refirió a la ausencia del presidente palestino, Mahmoud Abbas, en las sesiones presenciales de la Asamblea General durante dos años consecutivos, situación que calificó de muestra de la «profunda injusticia del sistema internacional».
Por segundo año consecutivo, Estados Unidos no concedió visados a Abbas y otros funcionarios palestinos para asistir personalmente a las reuniones de la Asamblea General, por lo que el mandatario palestino intervino mediante un mensaje de vídeo pregrabado.
