Edison, el mago que inventó el futuro

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A Thomas Alva Edison debemos muchas de las tecnologías que disfrutamos hoy. Aunque ha pasado el tiempo, los inventos del “mago de Menlo Park”, nacido el 11 de febrero de 1847, nos acompañan a diario.

Los destellos de un genio

Expulsado de la escuela por su bajo rendimiento escolar, fue educado por su madre en el hogar. Gracias a su afán autodidacta comenzó a leer todo tipo de libros, sobre todo de ciencias, y a realizar los experimentos que aparecían en ellos.

A los 15 años comenzó a trabajar como telegrafista de tren. Como primicia de lo que sería su auténtica vocación, creó en 1863 un “repetidor automático” para trasmitir señales de telégrafo entre estaciones sin personal. Este se considera su primer invento, el cual nunca patentó.

En 1868 fabricó un dispositivo para el recuento mecánico de votos, antecedente de las máquinas que se utilizan con ese fin actualmente.

Como obras de magia

En 1876, estableció su “fábrica de inventos” en Menlo Park, Nueva Jersey, reconocido como el primer laboratorio industrial del mundo. En este lugar registró cerca de cuatrocientos patentes. Allí creó, en 1877, el fonógrafo, su invento más reconocido, que dio lugar a decenas de tecnologías para grabar y reproducir la voz humana.

Trabajó en el perfeccionamiento de la lámpara incandescente, al obtener un filamento de bambú carbonatado que alcanzó la incandescencia sin fundirse. En 1879 consiguió que su primera bombilla estuviera encendida durante 48 horas seguidas. Poco después estableció en Menlo Park el primer sistema de alumbrado, con cincuenta y tres focos, precursor de las centrales eléctricas de hoy.

Descubrió en 1883 el efecto Edison, que explica el paso de la electricidad desde un filamento a una placa metálica dentro del globo de una lámpara incandescente. Décadas más tarde se demostró la importancia de este descubrimiento para la electrónica.

Inventó en 1894 el kinetoscopio y dos años después el vitascopio, aunque no pudo superar el cinematógrafo de los hermanos Lumière. Sin embargo, creó las perforaciones laterales de las películas de celuloide, que influyeron en la expansión del cine. También fue el primero en obtener derechos de autor por una película, “La escena de la herrería”, filmada en 1893 con su kinetoscopio.

Un total de 1093 patentes llevaron su nombre. La última la registró con 83 años. En una oportunidad, al hablar de sus inventos, José Martí escribió: “Hoy, de privilegios originales, tiene lleno un libro. ¿Qué no ha inventado él?”.

Al morir, el 18 de octubre de 1931, varias ciudades del mundo apagaron sus luces durante un minuto para rendirle homenaje.

Un legado de luz

Como inventor y empresario, Edison fue de los primeros que puso en práctica la producción industrial en cadena y el trabajo en equipo a gran escala.

Varios inventos suyos iniciaron o perfeccionaron industrias que modelaron la cultura de la humanidad en el futuro. Tal fue el caso de la luz eléctrica y el uso público de la electricidad, las telecomunicaciones, la grabación del sonido y la cinematografía.

Defensor de la paz mundial, durante la Primera Guerra Mundial estuvo en contra del diseño de nuevas armas de agresión. En honor a su legado, un cráter lunar lleva su nombre.

Acerca Luis Ernesto Martínez González

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Un comentario

  1. Juan Carlos Subiaut Suárez

    Excelente crónica sobre el “Mago de Menlo Park”. Pero, cuando hablamos de Edison, y sobre todo, del campo de la electricidad, surge entre las sombras el nombre de Tesla. Hay una razón. nos deslumbra el primero pues siempre aplicó su sentido práctico, patentó todas sus invenciones, las propias, las de sus colaboradores y las de otros que le fueron cercanos, el segundo, tan genio como Edison, hay quien lo considera mayor, pero no patentó nada o casi nada, y buena parte delo que ideó, imaginó, diseñó o construyó se perdió, fue destruido por sus adversarios o no estaba al alcance de la ciencia práctica del momento, incluso algunas pertenecen al campo puramente teórico y otras a la ciencia ficción. Tesla murió pobre y endeudado, sin embargo, su nombre hoy suena asociado a las tecnologías de punta. Sugiero dedicarle una próxima crónica a Nicolas Tesla.

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