Descubren araña que parece una planta y una hormiga

El reino animal está lleno de innumerables maravillas y, una de ellas apenas mide un par de centímetros. Se trata de una colorida y diminuta especie de araña saltadora que ha desarrollado no solo una, sino dos estrategias para evitar ser víctima de los depredadores en el peligroso entorno que es la naturaleza salvaje. Esta colorida criatura, bautizada como Siler collingwoodi, parece una planta, pero también se camufla como si fuera una hormiga para sobrevivir sin ser detectada. Unas estrategias fascinantes que se relatan en una investigación publicada en la revista iScience.

Dos líneas de defensa

Una combinación de camuflaje y mimetismo de movimiento perfecto. Dependiendo de la situación, esta pequeña araña se camufla como si fuera una hoja o imita el andar de las hormigas. Ambas estrategias ayudan a estos arácnidos a evadir, por ejemplo, a las arañas que se alimentan de arañas, aunque parece que a las mantis religiosas realmente hambrientas no las engaña nadie.

Los científicos ya sabían que S. collingwoodi caminaba como una hormiga, pero desconocían con precisión su valor total de mimetismo, si imitaba a varias especies de hormigas o alguna en concreto y cómo de efectiva era esta estratagema para disuadir a los depredadores.

“A diferencia de las típicas arañas que imitan a las hormigas y que imitan el color marrón o negro del cuerpo de las hormigas, S. collingwoodi tiene una coloración corporal brillante“, dijo en un comunicado de prensa el ecologista de la Universidad de Pekín en China, Hua Zeng y coautor del trabajo. “Desde la perspectiva humana, parece mezclarse bien con las plantas de su entorno, pero queríamos probar si la coloración de su cuerpo servía como camuflaje para protegerse contra los depredadores”.

El secreto de la supervivencia

Ver caminar a esta araña imitando una hormiga no tiene desperdicio. La pequeña araña levanta sus patas delanteras para dar la impresión de que son antenas y balancea las patas a la vez que mueve su abdomen para imitar los andares de una hormiga. El objetivo de este teatrillo de la naturaleza no es otro que disuadir a los depredadores potenciales que saben que las arañas pueden poseer defensas espinosas y mandíbulas venenosas.

Su táctica de defensa es bastante creativa, ya que los investigadores descubrieron que este arácnido era capaz de imitar múltiples especies de hormigas y disuadir con éxito a la mayoría de los depredadores comedores de arañas.

“S. collingwoodi no es necesariamente un imitador perfecto, porque su forma de andar y su trayectoria mostraron una gran similitud con múltiples especies de hormigas“, aclaró Zeng. “Ser un imitador general en lugar de imitar perfectamente una especie de hormiga podría beneficiar a las arañas al permitirles ampliar su alcance si los modelos de hormigas ocupan hábitats diferentes”.

Observando arañas silvestres

Para llegar a esta conclusión, los investigadores recolectaron muestras de arañas silvestres que imitan a las hormigas de cuatro ubicaciones geográficas en el sur de Hainan, China, así como otro tipo de araña saltarina que no imita a las hormigas y cinco especies de hormigas que se sospechaba que eran modelos del mimetismo de las arañas.

Una vez en el laboratorio, contemplaron el comportamiento de todas las arañas y hormigas recogidas para el experimento. Examinaron el uso de extremidades individuales, su velocidad, aceleración y si las criaturas se movían en un camino recto o seguían una ruta más tortuosa.

Resultados

Tras añadir dos posibles depredadores (la araña Portia labiata y la mantis religiosa Gonypeta brunneri), descubrieron claramente que, en lugar de saltar como la mayoría de las arañas saltadoras, S. collingwoodi se movía como las hormigas, levantando las patas delanteras, moviendo el abdomen y levantando las traseras para caminar como una hormiga y tratar de evitar a los dos depredadores que habían entrado en escena. De las cinco especies de hormigas, el estilo de caminar de las arañas se parecía más al de las tres especies de hormigas más pequeñas, que resultan ser más parecidas a ellas en cuanto a tamaño. Los depredadores introducidos tenían más probabilidades de atacar a las arañas que no contaban con mimetismo de movimiento que a las que imitaban a las hormigas.

De las 17 pruebas totales que se llevaron a cabo en el laboratorio, la araña lanzó cinco ataques; todos ellos fueron directos hacia una araña que no imitaba el caminar de las hormigas. Sin embargo, las mantis religiosas atacaron a ambas especies de presa con la misma rapidez. Parece que ninguno de los camuflajes, ni imitando las hojas ni el de simular ser una hormiga, convenció a este insecto no venenoso pero interesante carnívoro. Se las comió igualmente.

Pero la araña depredadora no atacó a la araña imitadora, lo que significa que su desempeño teatral funciona, aunque sea en algunas ocasiones, y posiblemente sea más efectivo para disuadir a los depredadores que están menos dispuestos a enfrentarse al contraataque de una hormiga.

“Inicialmente pensamos que ambos depredadores se comportarían de manera similar en los experimentos antidepredación, pero de hecho, la locomoción simulada de la hormiga de Siler collingwoodi solo funcionó para la depredadora araña saltadora, mientras que la mantis religiosa mostró ataques indiscriminados tanto contra las hormigas como contra las imitadoras”, señala el autor principal de la investigación, Wei Zhang que arroja luz sobre las complejas estrategias adaptativas desarrolladas por estas pequeñas criaturas en su lucha por la supervivencia. (ALH)

Tomado de Muy Interesante

Acerca Redacción TV Yumurí

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