Homenaje a Yasmani, un heroico chofer

A las 5:00 de la mañana del sábado 6 de agosto Yasmani Villalonga Villalonga, chofer de la pipa de la EMBER, estaba descargando el agua en el sitio desde donde los bomberos la aspiraban mientras realizaban las labores de enfriamiento del llamado Tanque 2.

Es un poco confuso explicar lo que ocurrió en esos minutos que pueden parecer eternos, cuando se juega entre la vida y la muerte. Yasmani Villalonga Villalonga llegó al centro asistencial con quemaduras de tercer grado en espaldas, brazos, cabeza y piernas. En imágenes puede verse el estado en que quedó la pipa.

Exactamente en estos minutos permanece boca abajo tras el proceso de injertos de piel que se le realizó en el Hospital Hermanos Ameijeiras, en La Habana. En esa institución de salud de excelencia lleva casi dos meses reportado de grave con buena evolución. Junto a él, o mejor dicho, del lado de acá del cristal, su esposa Noemí.  Ella está hospedada en el hospital desde el primer día y de ese equipo médico no tiene quejas.

Pero a Noemí se le atragantan las palabras y a veces le duele el pecho. No tiene pelos en la lengua para decir que siente que Matanzas se ha olvidado de Yasmani. Se nota la ausencia de esas llamadas sanadoras, del detalle y de la acción de quienes deberían estar más atentos por su evolución y de la situación de su familia.

La escucho en silencio, la escucho, y dejo que se desahogue aún cuando no pueda hacer mucho desde el otro lado del teléfono: «Noemí, no te preocupes, las personas van a saber que aún hay un matancero lesionado que lucha por su vida». (ALH)

Yunielis Moliner Isasi/Radio 26

Acerca Redacción TV Yumurí

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