En 2021 se publicó el libro Tal como lo viví, que recogió las memorias del destacado médico cubano Rodrigo Álvarez Cambras.
Rodrigo Álvarez Cambras (1934-1923) fue un destacado médico cubano que alcanzó renombre mundial como ortopédico. Motivado por la temprana muerte de su padre, se decidió a estudiar medicina en vez de ingeniería, que fue su primera intención. Ese cambio decidió su vida para siempre, que quedó recogida en el libro Tal como lo viví. Sin embargo, este texto no es un testimonio tradicional. Recoge las narraciones orales de su autor, que fueron convertidas en historias por Mabel Rodríguez Carrera.
El libro
En el “Prólogo”, escrito por el historiador Eusebio Leal, se reconoce la trascendencia de la vida y obra de Rodrigo Álvarez Cambras:
“Bajo el título Tal como lo viví, se testimonia una época de ardorosa creación, en la cual se inserta la del propio autor, reconocido cirujano ortopédico a nivel internacional”.
“El doctor Rodrigo Álvarez Cambras ha honrado las ciencias médicas y su nombre prevalecerá junto a los grandes galenos de Cuba en todos los tiempos. Sin embargo, solo gracias a la Revolución, bajo el liderazgo de Fidel, su amigo entrañable, los servicios médicos más avanzados se convirtieron en un derecho de todos los cubanos y se extendieron a otros pueblos hermanos. En ese resplandeciente con texto, nuestro hombre ha podido escribir simple y sencillamente como título de sus memorias: ¡Tal como lo viví!”.
El libro Tal como lo viví está integrado por varios capítulos. Comienza por los relacionados con la formación inicial de Rodrigo Álvarez Cambras, que se titulan “Primeros pasos” y “Hasta que me hice médico”. Le siguen a continuación los que narran el desempeño profesional y político de su autor: “Médico e internacionalista”, “Visión de futuro de Fidel: elevar el nivel de la ortopedia”, “Desarrollo de la ortopedia en Cuba”, “Algo para recordar… mis pacientes” y “La ortopedia cubana hacia otros horizontes”. Le siguen, en tono más íntimo “Anécdotas” y “Meta cumplida”.
Al cierre del libro, entre los datos de Rodrigo Álvarez Cambras, aparecen los grados universitarios académicos y científicos, las sociedades científicas a las que perteneció, las actividades como experto y la participación en eventos deportivos. Además, las publicaciones y patentes internacionales. También los reconocimientos y condecoraciones. Al enumerar las responsabilidades que desempeñó sobresale la condición de director del Complejo Científico Ortopédico Internacional “Frank País”, desde 1969 hasta 2016. Este fue el escenario principal de los aportes que realizó a la ciencia cubana.
La ciencia de la ortopedia
En 1968 Rodrigo Álvarez Cambras viajó a Francia para perfeccionar sus estudios de ortopedia. Con ese fin se seleccionó la Universidad de París, el hospital Cochín y al profesor Robert Merle D´Auvigne, el mejor ortopédico europeo del momento. Además, realizó un curso de verano con Robert Judet, jefe de los Servicios de Ortopedia del Hospital Raimond Pointcaré. También visitó al profesor Taillard, jefe del Servicio de Ortopedia del Hospital Cantonal de Ginebra, en Suiza. Estuvo en el Hospital Universitario de Roma. Por último, obtuvo el grado de Médico Asistente Extranjero en Ortopedia y Traumatología de la Universidad de París.

Al regresar a Cuba se le ubicó en el Hospital Fructuoso Rodríguez como jefe del Servicio de Cirugía de Mano y coordinador de docencia. Allí trabajó junto al matancero doctor Julio Martínez Páez, primer médico que se incorporó a la Sierra Maestra y primer ministro de salud pública en 1959. Poco tiempo después, según narró Rodrigo Álvarez Cambras en Tal como lo viví, el Comandante en Jefe Fidel Castro le encomendó dirigir el nuevo centro de ortopedia y traumatología que se establecería el oeste de la capital. Esa fue la génesis del Hospital Frank País, que devino en el Complejo Científico Ortopédico Internacional Frank País.
En este escenario, Rodrigo Álvarez Cambras realizó importantes contribuciones a la medicina cubana. Se especializó, sobre todo, en medicina deportiva y fueron muchísimas las glorias del deporte cubano que fueron atendidas, operadas y rehabilitadas por él, con total éxito. Entre sus aportes más destacados estuvo el Fijador Externo Álvarez Cambras Ralca®, que ha sido patentado en 23 países. Al respectó expresó:
“…cuando hacía una pasantía con el profesor Robert Judet, reconocido internacionalmente, supe que había desarrollado un fijador que se usaba solamente en algunas patologías de la cadera. Visité al profesor Vidal y vi el fijador Hoffman-Vidal adaptado para uso humano. El fijador solamente resolvía algunos problemas como la fractura y las pseudo artrosis, únicamente en los huesos largos, tibia y fémur. Esa técnica me impresionó, en general no conocía el uso de los fijadores, ya que, en el continente americano, incluyendo Estados Unidos, no se utilizaban”.
“Al saber que Giorgio Monticelle, profesor italiano de la universidad de Roma, había desarrollado un tubo monopolar con el que trataba algunas fracturas, fui a verlo e hicimos una gran amistad que duró años. Eran fijadores que se podían utilizar en fracturas y algunas pseudo artrosis de huesos largos. Allí supe que, en la Unión Soviética, Gavriil Ilizárov, profesor ortopédico ruso, trabajaba en un hospital de Kurgán en Siberia y también utilizaba fijadores externos”.
“Al regresar a Cuba, ya como director del Complejo Frank País, comencé a trabajar en una de mis más firmes ideas, pues me había enamorado de los fijadores y deseaba crear uno multipropósito que sirviera prácticamente para todo tipo de patología ortopédica”.
También fue autor del clavo placa de cadera RALCA y de la prótesis de cadera que se denominó Bankisa en España y RALCA en Cuba. Fue el introductor en Cuba de las prótesis totales de rodilla y del Watanabe 22, un equipo japonés para la cirugía de rodilla. Inició en el país los primeros cursos de rehabilitación ortopédica.
Rodrigo Álvarez Cambras publicó los siguientes libros relacionados con su especialidad médica: Tumores cartilaginosos de la pelvis (1968), La fijación externa en cirugía ortopédica (1980), Ortopedia y traumatología. Manual de procedimientos de diagnóstico y tratamiento (1986), Tumores óseos y de partes blandas (1996), Tratado de traumatología del deporte (1998), Tratado de cirugía ortopédica (2004) y Tratado de cirugía traumatológica (2004). Dio a conocer 95 artículos en revistas nacionales e internacionales y presentó 338 trabajos en congresos científicos nacionales e internacionales. Estuvo entre los autores de los textos El segundo frente del Che en el Congo (1973) y Enciclopedia 1000 preguntas, 1000 respuestas (2017).
El libro Tal como lo viví, es lectura obligada para conocer la vida y obra de Rodrigo Álvarez Cambras. Es el testimonio de un hombre de su tiempo, que vivió con pasión revolucionaria el desarrollo de la ortopedia en el país y contribuyó a darle un altísimo nivel. Es el aporte de un hijo de Cuba a la ciencia mundial.
