Con la llegada de los meses de mayor riesgo para la transmisión de arbovirosis y el próximo incremento estacional de las infecciones respiratorias, Matanzas mantiene activa la vigilancia epidemiológica en todo el territorio. Aunque el comportamiento actual del dengue no resulta alarmante, sino con registros muy parecidos a 2023, las autoridades sanitarias insisten en no bajar la guardia.

Sobre las arbovirosis en la provincia, estrategias para la prevención y vacunación contra enfermedades respiratorias, conversó con periódico Girón el doctor Andrés Lamas Acevedo, director del Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología.
“En los meses de septiembre y octubre se produce el alza de las arbovirosis, aunque desde julio, o incluso antes, comienzan a registrarse los primeros casos. Cuando hay un paciente con fiebre inespecífica lo listamos y después hacemos las acciones vectoriales. Para eso hay una pesquisa que hace Salud Pública, mientras que el seguimiento se realiza por parte de Higiene y Epidemiología, y Vectores.
“Desarrollar acciones antivectoriales en estos momentos es difícil desde el punto de vista económico, pero siempre se abatiza o efectúa el perifocal. Contamos con 25 bazucas distribuidas en cinco municipios, que utilizan solo gasolina, y el insecticida se mezcla con agua, por lo que no hay que emplear petróleo. Ya Matanzas y Cárdenas comenzaron a fumigar.
“Insisto en que es importante la ayuda de la población en cuanto a saneamiento de la vivienda, porque el mosquito vive en los tanques bajos y en los patios con depósitos que puedan almacenar agua. Habita poco en los basureros; aunque existen muchos de estos en los que puede haber Aedes Aegypti —urge erradicarlos—, realmente el peligro lo tenemos en casa.


“Resulta necesario sanear nuestros barrios, eliminar la hierba frente a los edificios. Aun cuando Comunales e Hidrología deben encargarse de los residuales, no podemos olvidar nuestra responsabilidad”.
—¿Cuáles son las arbovirosis circulantes?
—No tenemos ni chikungunya ni oropouche, solo dengue, que es una enfermedad endémica del país e, incluso, del área de Las Américas. Hoy circula el serotipo 2, que causó una gran morbilidad en el año 2022 y desató una fuerte epidemia. Pero este 2026 se ha comportado de forma diferente, lo que no nos puede llevar a confiarnos. Las acciones deben continuar; ya a mediados de octubre debe comenzar a declinar el febril.
“Tenemos los hospitales como sitios centinela y con poca morbilidad en ellos, pocos ingresos. Recalcamos que, ante cualquier síntoma, se debe acudir a un médico para descartar que sea dengue o cualquier otra cosa que pueda complicar posteriormente el cuadro clínico de la persona y agravarse”.

—A inicios de año se registraron varios casos de hepatitis, ¿cómo se comporta ahora esta enfermedad?
—Tuvimos un alza en los primeros meses, pero ya en esta etapa ha ido declinando; aunque todavía se registran casos aislados, sobre todo en los municipios de Matanzas, Cárdenas y Jagüey, relacionados con la manipulación de los alimentos al interior de las viviendas y también de quienes los expenden en la calle. Enfatizo que el agua de beber se debe hervir o clorar siempre.
“Cuando un paciente se diagnostica con hepatitis, debe aislarse en su vivienda, con sus utensilios personales. No es una enfermedad mortal, no agrava a nadie, pero sí crea molestia y, si las personas no se cuidan, podrían presentar trastornos en su salud”.
—Preocupa a la población la presencia de neumonía en el territorio. ¿Se trata de un nuevo virus?
—Hoy no tenemos aumento de las infecciones respiratorias agudas. Sí hay personas con catarro, pero no es tan llamativo como en años anteriores. Tampoco estamos viendo mucha enfermedad diarréica, como sucedió en mayo.

“Se encuentran circulando varios virus respiratorios, que en menor número es covid, contrario a lo que piensan las personas. Sí existe presencia de H1N1 y H3N2, que causan un cuadro con mucho malestar, fiebre elevada, cefalea, que incluso puede confundirse con un arbovirus; de ahí la importancia de acudir a los servicios de Salud”.
—¿Qué medidas se toman justo cuando se acerca la etapa de invierno, que se caracteriza por el alza de las enfermedades respiratorias?
—Va a comenzar en la provincia la vacunación antigripal, que se atrasó un poco por el tema del bloqueo; realmente la vacuna no llegó a tiempo, pero en estos momentos la tenemos.
“Esto es muy importante, porque vacunamos a las edades tempranas de la vida y a las personas de mayor edad, que son los que más se nos agravan en epidemias de respiratorias. Comenzar la campaña ayuda a minimizar los riesgos de enfermar de estos grupos poblacionales, que son los más vulnerables en la etapa que viene de octubre a enero”.
La prevención continúa siendo el recurso más efectivo para reducir la aparición y posibles complicaciones de enfermedades transmisibles en la provincia. En un contexto de limitaciones materiales, la cooperación entre las instituciones sanitarias, los organismos responsables de los servicios públicos y la ciudadanía será esencial para proteger la salud colectiva en los próximos meses. (ALH)
