La energía solar deja de ser una promesa lejana para convertirse en una realidad tangible en la provincia de Matanzas. En medio de la compleja coyuntura energética que enfrenta el país, la instalación de sistemas fotovoltaicos en viviendas e instituciones avanza como una nota esperanzadora, formando parte de un programa nacional destinado a proteger servicios esenciales y reducir la carga sobre el Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
El impacto más inmediato se siente en el sector residencial, donde se ha priorizado la entrega de kits solares equipados con baterías. Según los datos del programa, 315 hogares de trabajadores de los sectores de la Salud y la Educación ya están en proceso de recibir sus propios sistemas. Estos módulos, de 800 y 1200 watts de potencia, permitirán a los profesionales garantizar condiciones mínimas para el estudio, el descanso y la atención médica en sus propios domicilios, mitigando el impacto de los apagones en su vida cotidiana y laboral.
Pero la iniciativa no se detiene en las puertas de las casas. La Sociedad Mercantil Estatal Soluciones CEDAI Atenas ya ha comenzado el montaje de una nueva partida de sistemas en seis municipios (Matanzas, Martí, Perico, Jovellanos, Pedro Betancourt y Unión de Reyes). Se trata de 326 módulos de mayor capacidad (2 kilowatts) destinados a puntos estratégicos: 159 viviendas aisladas y, lo que es más significativo, 176 centros vitales.
Estos 176 centros son la columna vertebral de los servicios en el territorio. La lista incluye:
· 13 hogares maternos
· 11 hogares de ancianos
· 28 casas de abuelos
· 19 funerarias
· 32 policlínicos
· 39 oficinas comerciales
· 8 centros de comunicaciones
· 26 sucursales bancarias y otras entidades.
Esta inyección de energía limpia refuerza de manera sustancial la capacidad de respuesta de la provincia ante cualquier contingencia, garantizando el funcionamiento de la salud pública, los servicios financieros y el respeto a momentos sensibles como la pérdida de un ser querido.
Un techo que genera medio MegaWatt
Si se suman los sistemas reportados en esta fase (las 315 viviendas de trabajadores, más las 159 viviendas aisladas y los 176 centros con módulos de 2 kW), la potencia instalada en los techos matanceros supera holgadamente el medio MegaWatt (MW). Esta cifra, que no incluye otros parques solares conectados a la red ni iniciativas privadas, demuestra el potencial de la generación distribuida en la provincia.
A nivel nacional, la Unión Eléctrica (UNE) informa que, al margen de los grandes parques solares, ya existen más de 12 megawatts de potencia instalados en techos de instituciones y viviendas en todo el país. Matanzas emerge como un actor clave en este resultado, aportando desde proyectos que conectan el sol directamente con el tomacorrientes de los hogares y los servicios públicos.
Para el pueblo matancero, esto se traduce en una realidad concreta: policlínicos con neveras funcionando, hogares maternos funcionales, funerarias con la dignidad de un servicio ininterrumpido y un número creciente de familias que empiezan a ver en el Sol no solo una fuente de luz, sino una fuente de energía real que ya está llegando a sus techos.
José Miguel Solís/ Perfil de Facebook
