El 9 de mayo de 1972, la educación superior cubana ganó una institución abrigada por la urbe de ríos y puentes, un hogar capaz de sembrar enseñanzas y cultivar valores, mientras generaciones impregnan huellas valiosas en la realidad territorial.
A 54 años de su fundación, la Universidad de Matanzas deviene símbolo de formación, compromiso y crecimiento para miles de jóvenes que han encontrado en sus aulas un espacio para aprender, crear y transformar, enfatizó Pedroso Martínez.
Celebramos no solo los años transcurridos, sino también la energía de las nuevas generaciones que mantienen viva la esencia de esta casa de altos estudios y asumen el desafío de construir una universidad más humana, innovadora y participativa, añadió la secretaria general del Comité de la Unión de Jóvenes Comunistas en la UM.
La Universidad de Matanzas se enorgullece al contar con más de 60 mil jóvenes formados en el calor de esta casa y hoy aporta esfuerzos para construir un futuro mejor, sustentado en las necesidades que demandan los tiempos.
Privilegiada al ocupar un lugar entre los mejores centros de altos estudios en el país, la Universidad de Matanzas crece a pesar del difícil contexto ligado indisolublemente al recrudecimiento inhumano del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de los Estados Unidos a la mayor de la Antillas.
Flavia de los Angeles Contreras Vega | Universidad de Matanzas
