El médico Luis Montané Dardé fue la principal personalidad cubana en los inicios de la antropología como ciencia en el país.

Acerca de Luis Montané Dardé expresó en 1940 el ingeniero Julio Morales Coello:

“…distinguido profesor, sabio modesto cuyo genio es lo bastante grande para impulsar la Antropología en Cuba y lo suficiente honrado para desdeñar la gloria cuando no se asienta en la base de la verdad…”.

Muy grande debió ser la obra de este hombre, cuando después de su muerte aún era una guía seguir por sus discípulos. Así fue, pues Luis Montané Dardé fue un fundador que buscó, sin descanso, las raíces de la patria cubana.

Vida y esfuerzos

Nacido el 7 de abril de 1849 en La Habana, Luis Montané Dardé se formó en Francia, nación donde se asentó su familia y en la cual obtuvo la ciudadanía. Recibió en Tolosa las enseñanzas primaria y secundaria, y alcanzó el grado de Bachiller en Letras en esa misma ciudad en 1869. Además, se graduó de Bachiller en Ciencias en París. Estudió medicina en la Universidad de París, donde se graduó en 1872. La tesis Étude anatomique du crâne chez les microcéphales (1874), que mereció mención honorífica de la Facultad de Medicina y se publicó en París.

Portada de la tesis de Luis Montané. Archivo del autor.

Desde sus estudios universitarios Luis Montané Dardé sintió especial atracción por la antropología física. En París hizo cursos sobre esta ciencia con los eminentes profesores Paul Pierre Broca, Jules Ernest Théodore Hamy y Jean Louis Armand de Quatrefages de Bréau. Tanto se destacó en el dominio del tema, que ingresó en la Sociedad Antropológica de París con veinte años. Durante la guerra franco-prusiana fue médico de la armada francesa.

En cumplimiento de lo establecido, Luis Montané Dardé revalidó el título de médico en la Universidad de Barcelona. Después viajó a Cuba en 1874 y comenzó a trabajar como médico-cirujano en el Hospital San Felipe y Santiago. Se especializó en garganta, nariz y oídos, lo que se conoce hoy como otorrinolaringología. Fue reconocido por utilizar el algodón en las heridas y la banda de Esmarch en las operaciones quirúrgicas. Realizó con éxito intervenciones quirúrgicas de gran complejidad, como la extirpación completa de un tumor parotideo y la osqueotomía.

Anuncio de la consulta de Luis Montané en el Diario de la Marina. Archivo del autor.

Acerca de la calidad de su desempeño en esta especialidad, comentó el periódico El País en 1891:

“Ningún médico de esta capital ignoraba que este distinguido amigo nuestro cultivase con singular aplicación y poseyera verdadera competencia en las especialidades que se refieren a las enfermedades de los oídos, fosas nasales y faringe; pero que por motivos de exagerada delicadeza no había querido hasta ahora anunciarlo al público; más ya que esas causas han desaparecido en virtud de la ausencia del Dr. Desvernine y del lamentable fallecimiento del doctor Giralt, por fin se ha decidido a llevarlo a cabo, cediendo a reiteradas indicaciones y súplicas de algunos compañeros del profesión”.

“Mucho nos alegramos de esa decisión de nuestro amigo, pues así el público podrá aprovechar los extensos conocimientos del referido profesor en las dolencias antes indicadas, con tanto mayor motivo, cuanto que en el Dr. Montané, tras el experto especialista, se encuentra el médico docto e instruido y el cirujano tan hábil como prudente”.”

Sin embargo, aunque no abandonó la medicina, Luis Montané Dardé sobresalió por su dedicación a la antropología física. Esta ciencia, aunque no carecía de antecedentes, era un campo virgen de investigación en Cuba. Se incorporó a la Sociedad Antropológica de la Isla de Cuba, fundada el 7 de octubre de 1877, donde integró la Comisión de Publicaciones y llegó a ser su presidente entre 1888 y 1889. Entre los trabajos que presentó en esta institución estuvieron “Consideraciones sobre un cráneo deformado” (1878), “De la raza negra” (1878) y “Caso de microcefalia en la raza de color” (1889).

Desarrolló, además, una intensa vida científica como miembro de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana fue académico de número en 1875, de honor en 1894 y de mérito en 1895. Además, se desempeñó como vicesecretario (1887-1893) y secretario general (1893-1895) de la institución. Estuvo entre los fundadores de la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana en 1879, de la Academia de Historia de Cuba en 1910 y de la Sociedad Cubana de Historia Natural “Felipe Poey” en 1913.

Entre las múltiples investigaciones que Luis Montané Dardé realizó en Cuba sobresalió la exploración, en 1888, de una cueva en el Pico Tuerto del Naranjal, Sierra de Banao, Sancti Spíritus. Allí descubrió el llamado “hombre del Purial”, restos humanos de gran antigüedad. Annos después, en 1905, volvió a visitar el lugar. Los resultados de ambas exploraciones las presentó al Congreso de Antropología y de Arqueología de Mónaco (1906) y al Congreso Científico Internacional de Buenos Aires (1910).

Entrada del Museo Antropológico Montané en la Universidad de La Habana. Archivo del autor.

Logró, por gestiones directas con el gobierno interventor yanqui, crear, en 1899, la cátedra de Antropología en la Universidad de La Habana, primera cátedra de su tipo en América. Luis Montané Dardé fue el primer profesor, al ser nombrado catedrático de Antropología General y Ejercicios de Antropometría. Impartió las asignaturas Antropología general en las Escuelas de Ciencias y de Pedagogía, y Antropología Jurídica en las Escuelas de Derecho Civil y de Derecho Público. Además, como soporte de esta cátedra, creó un Museo Antropológico que lleva su nombre desde 1903 y un Laboratorio de Antropología. Fue decano de la Facultad de Letras y Ciencias de 1900 a 1902.

Fue fundador, junto a los también médico Esteban Borrero Echeverría y Vicente Benito Valdés, de la revista Gaceta Médica de La Habana, en 1878. Participó en la fundación, en 1913, de la Sociedad Cubana de Historia Natural «Felipe Poey». En ella fue vice-Presidente y director de la Sección de Antropología. Además, se le nombró Socio Honorario de la sociedad y Director Honorario de dicha Sección. Estuvo entre los miembros fundadores de la Academia de la Historia de Cuba en 1910.

Luis Montané Dardé trabajó como profesor universitario hasta 1919, fecha en que se jubiló con setenta años de edad. Se radicó entonces en Chatou, París, Francia, la tierra de su padre y su segunda patria. Nunca se desvinculó de Cuba y mantuvo correspondencia con sus amigos y discípulos hasta sus últimos días. En premio a sus méritos, en 1922 fue electo presidente de la Sociedad Antropológica de París. También se le otorgó la Legión de Honor y el grado académico de Officier d´Academe de Francia. Falleció en París el 1 de diciembre de 1936.

Obra científica

Buena parte de la obra de Luis Montané Dardé quedó recogida en los Anales de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de la Habana. Acerca de sus experiencias como médico pueden leerse los trabajos “Apuntes históricos y críticos sobre el contagio de la tisis” (1875), “Discurso sobre la dosificación de los opiados según las diversas farmacopeas” (1877), “Un caso de fractura múltiple de la laringe” (1878), “Contusión del cráneo y envenenamiento por el opio” (1884) y “Un caso de cálculo brónquico” (1886).

En relación con la antropología insertó los siguientes artículos: “Un cráneo de hidrocéfalo” (1875), “El cráneo desde el punto de vista antropológico” (1877), “Discurso sobre las localizaciones cerebrales y la facultad del lenguaje en particular” (1877) y “Nota sobre un caso de microcefalia y escafocefalia” (1877). También publicó “Consideraciones sobre los cálculos intestinales en el caballo” (1884).

Vista del Museo Antropológico Montané en la Universidad de La Habana. Archivo del autor.

Tuvo una participación destacada en el Boletín de la Sociedad Antropológica de la Isla de Cuba, que se editó entre 1879 y 1887. En esta revista publicó varios trabajos científicos. Entre ellos “La antropología en Cuba. Consideraciones generales sobre el estado e importancia de la antropología en la isla de Cuba (1879) y “La antropología. Su definición, sus divisiones” (1879). Afemás, “Consideraciones sobre un cráneo deformado (1884), “Teratología: nota relativa a un caso de enanismo raquítico” (1885), “Patología ocular étnica. Discusión” (1885), “Teratología: presentación de un monstruo seudoencefálico” (1885) y “El reino humano” (1887).

En la revista La Enciclopedia, editada en La Habana entre 1885 y 1887, dio a conocer otros artículos antropológicos. Fue el caso de “Un cráneo guanche. Estudio craneológico” Un cráneo guanche. Estudio craneológico” (1885) y “Monstruo heteródimo” (1885). Pero también otros relacionados con la medicina: “Cálculo de las vías respiratorias” (1886), “Patología tropical. Adenolinfocele. Linfangitis intraganglionar generalizada y muerte” (1887) y “La antipirina en el tratamiento de los dolores de cabeza” (1887).

También colaboró con la Revista de Cuba, donde aparecieron sus trabajos “La antropología. Sus principios. Noción de esta ciencia” (1877), “La antropología en Cuba” (1877), “El reino humano” (1878) y “Los microcéfalos y el mono” (1879). En la Revista Cubana dio a conocer “Un caribe cubano. Estudio craneológico” (1885) y “José Manuel Mestre” (1886). A su vez, en Cuba y América fue autor de “Galta!” (1901), capítulo del libro inédito «Los Indios de Cuba», “Algunas notas sobre arqueología cubana” (1901), “Los farallones de Maisí” (1901) y “Las razas indígenas de América” (1903).

Formó parte del comité de redacción de la Revista de la Facultad de Letras y Ciencias, donde publicó “La infancia de la humanidad” (1905), “El ídolo de la «Gran Tierra de Maya» (1906), “En la Sierra de Banao” (1907), “José Manuel Mestre” (1909), “El Congreso Científico Internacional de Buenos Aires” (1910) y “Discurso [en la Sociedad de Antropología de París]” (1922). En 1911 pronunció una conferencia de extensión universitaria en la Universidad de La Habana, la cual tituló “Estado actual de nuestros conocimientos sobre el origen del hombre”.

Luis Montané en 1910. Archivo del autor.

Luis Montané Dardé tuvo una destacada participación en el Congreso Científico Internacional de Buenos Aires, celebrado en 1910. En este evento presentó las siguientes ponencias: “Estado actual de las ciencias antropológicas en Cuba”, “Supervivencia en Cuba del tipo étnico indio precolombiano”, “Presentación, a nombre del doctor Carlos de la Torre, de algunos nuevos fósiles encontrados en Cuba” y “Nota sobre el hombre de Sancti Spíritus”.

Entre los libros y folletos que publicó Luis Montané Dardé, estuvieron Un cráneo Caribe (1887), La cirugía en Cuba (1887), El Congreso Científico Internacional de Buenos Aires (1911), Un chimpancé cubano (1915) y Alrededor de la psicología de Poey (1917). Fue autor, junto a José Rafael Montalvo y Carlos de la Torre, de El cráneo de Antonio Maceo (Estudio antropológico) (1900).

La vida y obra de Luis Montané Dardé reflejan múltiples esfuerzos. Durante más de cuarenta años se empeñó en dar sustento científico a la antropología en Cuba. Creó instituciones relevantes, algunas de las cuales aún marcan el quehacer de la disciplina en el país, inició su enseñanza en el nivel universitario, divulgó sus principios y métodos. Materializó, en el contexto colonial de Cuba, lo que había aprendido de los grandes profesores franceses. Se empeñó, justo es decirlo, en desentrañar las raíces de la patria. Por todo eso es justo considerarlo como lo que fue: un fundador.

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